Publicado en: 07/10/2012

Vincho Castillo, el más extremo consentidor y adulador de Leonel Fernández

“La gatica de María Ramos + Vincho Castillo + Renuncia Domínguez Brito –Andres L . Mateo = Vincho Campeón de la Anticorrupción”

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Marino Vinicio Castillo (Vincho)

SANTO DOMINGO, RD.- Supuestamente nunca los lee, supuestamente todo lo ignora y supuestamente también, está por encima de todos quienes les señalamos sus parcialidades y extremismos beneficiosos para su parcela política ultra, que cobra sus beneficios por servicios a la patria, eso ya está fuera de toda discusión: la  llamada Fuerza Nacional Progresista, debe recibir sus aportaciones como cualquier partido aliado reclama lo suyo.

Es decir, a la Fuerza lo suyo, ya sea por exigencias de ideología, su credo migratorio unipiel y sus secuelas materiales. Que no sólo de espíritu puede vivir el hombre, la Fuerza menos, lo tienen clarísimo…

Desde ese poder político de parcela, recordando el lector su consagración a la causa de Trujillo, Balaguer y Leonel, con ese soporte el Dr. Castillo iniciaba sus castigos verbales.

En el domingo de hoy, Domínguez Brito ha sido emplazado por el gran  Gurú de la anticorrupción, el que tiene 40 años  “sirviéndole” al pueblo dominicano contra la corrupción. Y ha sido tan notorius, que nadie al final de sus días se ha dado cuenta. Esperemos que al Dr. Castillo no le

falle la memoria, porque no podría esperar que se le recuerde como un “recio campeón” de la lucha contra la corrupción. Todo lo contrario: muchos lo recordaremos como el peor instrumento, avieso y calculador, que justicia alguna tuvo en este país.

De todos modos,  en su programa de hoy,  acusa a Domínguez Brito de ser cómplice, una vez más, de su pariente Mejía y de ser una gatica de María Ramos, que esconde la piedra…

El más extremo consentidor  y adulador de Leonel Fernández, tiene razones para hacerlo: Leonel Fernández le devolvió favores, supo mantenerlo como un perrito faldero a su lado, sabiendo justamente, porque miró hacia el futuro, que en estos momentos Vincho Castillo, el Dr. Castillo de La Repuesta, iba a ser su mejor aliado, el que se haría de la vista gorda ante casos de drogas que de modo público han salpicado al Palacio, hasta con fotos como evidencias.

Es el mismo que le estruja ahora en la cara a Domínguez Brito que hay “razones de Estado” para que el expediente de Félix Bautista no sea reabierto. Vincho Castillo ha sido y es el último fiel escudero de Leonel de Fernández, todas las evidencias son públicas y confirmadas.

Leonel Fernández se convierte en el eje de su charla dominical, lo defiende a capa y espada, tiene la obligación de hacerlo, se siente bien y cómodo en esa posición. Es su ícono nuevo, de los tantos que ha tenido. Trujillo, Balaguer y ahora Leonel, para casi terminar sus días en la coherencia familiar de estar cerca del poder, no importa el precio moral a pagar.

Por eso, cuando la rabia llega a las mejillas, lo colorado es un culto a Leonel, con viejas nostalgias de sus anécdotas balagueristas.

Según sus versiones, era héroe de justicia ante un Balaguer que dudaba hacerle Procurador, a pesar de sus dramáticas peticiones para luchar contra la corrupción, imbuido de extrema moral y fervor patriótico…

En las intrigas que envuelven a Domínguez Brito este domingo, queda una importante: Los 500 kilos de dinamita que hubieran hecho de Vincho Castillo, quizás, el Carrero Blanco de República Dominicana; hubiera volado por los aires sin alitas de angelitos azules.

(Almirante Luis Carrero Blanco, militar español y franquista, a quien el grupo separatista español Eta le puso una bomba, en 1973, que le mando a confesarse con Dios antes de tiempo).

Queda emplazado Domínguez Brito, de modo grave y profundo, porque la complicidad ha sido insinuada, no con la dinamita, sino con la negligencia de enviar asuntos a los fiscales norteamericanos (Vincho se repite de nuevo)… Pero lo de la dinamita y el portón de su casa en un móvil en manos de maleantes (enésima vez televisiva), ahora forma parte de los retos al Procurador de la República.

Se salta a la torera a Andrés L. Mateo (A quien con César Medina hubo de destripar alguna vez ante las pantallas de televisión) y le espeta que lo que Andres L. Mateo escribió sobre la corrupción en abril de este año: él, Vincho Castillo, tiene 40 años planteándolo exactamente igual…

En otras palabras, ante las ideas de Andrés L. Mateo, se declaraba campeón de 40 años con la enjundia de la “anticorrupción”.

En este punto nos detenemos: Dr. Castillo es ya muy tarde para esta argumentación. Se puede entender que un anciano lúcido al cabo del tiempo tenga derecho a defender sus ideas, eso es una cosa, pero tratar de engañar frente a la televisión a los simples mortales con mentiras maduras, con 80 años encima, eso ya no es posible, habida cuenta de que en sus últimos años de vida, el gran sacerdocio intelectual de sus años se lo ha dedicado a una pandilla de ladrones que desfalcaron el país e hicieron un manual para difundir con descaro al mundo, cómo se desfalca y cómo se duerme una opinión púbica, para ocultar ése desfalco.

Supuestamente nunca lee a nadie, supuestamente todos estamos equivocados, supuestamente todos estamos pagados para atacarle, por eso tuvo que hacer un programa que se llama La Respuesta, porque, pobre víctima desvalida, todos iban a por él. ¡¡Oh pobre infeliz!!..

Sus palabras, sus consejos, con cierto aire testamental de memoria fallida, dejan al Dr. Castillo como un monumento triste de la decadencia nacional.

Autor: Orlando J. Rodriguez Fernández

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