Publicado en: 22/03/2013

¡Comenzó El Meneo!: Temístocles anda con una sonrisa de oreja a oreja

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Cesar Medina

Temístocles Montás pudiera ser un excelente Presidente de la República. Lo único malo es que ni siquiera él lo sabe. Ni quiere saberlo…

Peor aún, por aberrante que parece… En su fortaleza pudiera radicar su debilidad. Y su fortaleza es su honestidad. La debilidad, su pobreza.

Temo, lo decía ayer, es honesto a rabiar. La riqueza material no es ni ha sido nunca su meta… Y esa actitud ha normado su vida como servidor público. No ha cambiado de casa ni de mujer ni tiene sucursales… La debilidad de muchos peledeístas, de aquellos que se paraban en el semáforo con el jarrito.

No soy su contable, pero estoy casi seguro que Temo no tiene un chele ahorrado ni cuentas en dólares y que come de su sueldo.

Es precisamente en ese punto donde está su mayor problema… La política nuestra se ha mercantilizado, una campaña política con posibilidades de éxito cuesta miles de millones de pesos. Consecuentemente, la política con aspiración de poder es asunto de ricos. Si lo sabrán los pobres que se han dejado arrastrar por la ilusión…

Y aunque parezca una contradicción partiendo de los acontecimientos que mantienen al PLD en el poder, en estos tiempos competir internamente con Leonel Fernández por la candidatura presidencial, no es cuestión de óe óe óe. Es cuestión de papeletas.

¿Enfrentar a Leonel?
Se trata de enfrentar no sólo una estructura de poder consolidada después de 12 años de ejercicio absoluto del Ejecutivo, sino de un liderazgo partidario y de una disciplina política fuera de lo común. Independientemente del prestigio que arrastra Leonel a nivel internacional.

En contraposición, Temo puede contar con el peso de una honestidad a toda prueba, de su sencillez política, de su entrenamiento de Estado, de su formación y tradición peledeísta y hasta hacer valer su condición de ideólogo, junto a Danilo Medina, de la corriente que le dio vida al leonelismo inocente del año 94.

Pero desde entonces ha pasado mucha agua por debajo del puente…

Estos son otros tiempos, y eso lo sabe Temo mejor que nadie… Para sostener una campaña interna en un partido que va para 16 años en el poder, se requieren recursos incuantificables para montar una estructura a nivel nacional que exija permanente activismo durante los próximos tres años. Sin vacaciones ni semanas santas. Además, la decisión espartana de librar una batalla dura, contracorriente, cuesta arriba. Y el temperamento de Temo no da para eso.

A menos que estemos hablando de un Temístocles Montás que no conocemos… Y eso es muy difícil medio siglo después.

Tarde para sembrar
Hace cuatro años me atreví a sugerirle a Temo que organizara un proyecto político con aspiración de poder… Estábamos en Madrid, muy cerca de Leonel. Temo me miró y sonrió. “Primero está Danilo…”, me dijo. ¡Pero ponte en fila!, le respondí. En eso llegó el tropel con Leonel a la cabeza y jamás volvimos a tocar el tema.

Ahora podría ser el momento de una candidatura de Temo… ¿Quién si no él después de Leonel y Danilo? Pero el problema es más peliagudo de lo que aparenta. Porque habría que volver sobre la historia política dominicana y detenerse en el designio fatal del continuismo presidencial: los que llegan no se quieren ir… Y cuando tienen que irse, se afanan en volver.

Temístocles no ha hecho una propuesta electoral y ni siquiera se ha atrevido a anunciar que tiene el propósito de aspirar. Pero un solo concepto suyo ya ha causado roncha en la hipersensible epidermis del leonelismo: La alternancia en el poder.

No tenía que mencionar nombre para que hasta el más lerdo en asuntos políticos supiera que alternancia es sinónimo de sustituir a Leonel de la candidatura presidencial peledeísta. Y en el PLD eso es una malapalabra.

Temo venía arrastrando ya el sambenito de una fementida deslealtad a Leonel cuando no bien había asumido Danilo dio cifras estrambóticas para situar el déficit fiscal en más de 180 mil millones de pesos, lo que forzaba una reforma fiscal. Fue el argumento de los grupos antileonelistas que se tiraron a la calle entre octubre y diciembre del año pasado.

Su discurso, que deja implícito el relevo peledeísta, lo coloca en un inmediatismo poco recomendable porque una eventual candidatura suya no tiene futuro más allá del 16, por cuestión generacional. Temo tiene más edad que Danilo y Leonel, lo cual descarta la posibilidad de que ahora busque plantar una semilla para que germine mañana.

Su argumento de mayor peso es su comprobada honestidad. Pero un proyecto sobre esa base tendría que edificarse sobre los escombros de sus propios compañeros del gobierno anterior, a quienes acompañó en los tres períodos de Leonel. Además, tendría que contar con el respaldo abierto del único contrapeso interno que tiene Leonel en este momento, Danilo Medina. Y eso es muy poco probable.

Si Temo se hizo el propósito de lanzar un globo de ensayo para ver lo que se mueve en el PLD, su asomo no ha sido el más venturoso: Los leonelistas mejor pensados lo consideran un desertor… Los danilistas, un afrentoso.

¡En tanto, él anda por ahí con una sonrisa de oreja a oreja…!

Por: Cesar Medina

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