Publicado en: 02/12/2011

Republicanos exigen agilizar la construcción del oleoducto entre Canadá y EE.UU.

oleoducto-canada-EEUUWASHINGTON, (EFE).- Líderes republicanos de la Cámara de Representantes de EE.UU. presentaron hoy un proyecto de ley para exigir que el Gobierno agilice la construcción del controvertido oleoducto Keystone XL, que se extendería desde Canadá hasta el Golfo de México.

El proyecto de 7.000 millones de dólares y que pretende trasladar petróleo desde Alberta (Canadá) hasta las refinerías del Golfo de México, pasando por la zona central de EE.UU., ha sido demorado debido a preocupaciones sobre su impacto en el medio ambiente.

Y, aunque el Departamento de Estado de EE.UU. evalúa una nueva ruta en Nebraska, los republicanos buscan presionar al presidente Barack Obama a que agilice su construcción.

Una táctica que contemplan los republicanos en la Cámara baja es incluir la medida en un proyecto de ley de recortes de impuestos a la nómina, que esa instancia legislativa prevé someter a votación antes de fin de mes.

En concreto, el proyecto de ley fija un plazo de 30 días para que el Gobierno de EE.UU. emita el permiso para iniciar la construcción del oleoducto, propiedad de la empresa canadiense TransCanada.

También cedería autoridad para agilizar el oleoducto Keystone XL a la Comisión Federal de Regulación Energética (FERC, en inglés), una entidad independiente que supervisa la operación de oleoductos.

El Departamento de Estado, que está implicado en el proyecto de Keystone XL debido a que el oleoducto proviene de Alberta (Canadá), dijo el pasado 10 de noviembre que tomará una decisión definitiva hasta pasadas las elecciones de noviembre de 2012.

Los partidarios del oleoducto de 2.753 kilómetros aseguran que éste va a generar alrededor de 20.000 empleos durante su construcción, pero grupos ecologistas advierten de los daños que ocasionaría al medio ambiente.

Durante una audiencia, el presidente del subcomité de Energía de la Cámara baja, el republicano Ed Whitfield, sugirió que la medida refleja la frustración de su partido con la demora de la Administración Obama para aprobar el permiso de Keystone XL.

Obama “tuvo la oportunidad de oro de tomar una acción contundente y crear empleos para EE.UU., pero no la tomo”, se quejó Whitfield.

En la misma audiencia, Alex Pourbaix, presidente para asuntos energéticos y oleoductos de TransCanada, dijo que, a su juicio, EE.UU. afronta el dilema de obtener petróleo de un aliado como Canadá o “continuar importando petróleo a altos precios de regiones hostiles como Oriente Medio o Venezuela”.

“Keystone XL ayudará a asegurar el suministro estable de petróleo al vincular los suministros de crudo de Canadá y Estados Unidos con los principales mercados de refinerías” en este país, agregó.

Según Pourbaix, está previsto que el oleoducto inyecte 20.000 millones de dólares en la economía estadounidense y el proyecto “pagará más de 500.000 dólares en impuestos a los estados a lo largo de la ruta del oleoducto, dinero que será utilizado para beneficiar a comunidades locales”.

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