Publicado en: 29/03/2019

Quebec: “El Estado laico, un debate que divide”

El proyecto de ley del secularismo del estado contiene una cláusula de eximición a la ley de una docena de secciones de la Carta Canadiense de Derechos y Libertades.

MONTREAL, Qc. Canadá.- Una ley que respeta la laicidad del Estado, así se titula un proyecto de ley de secularismo presentado por el gobierno de la provincia de Quebec. La prohibición de la utilización de símbolos religiosos en los lugares de trabajo sería el aspecto más polémico de este proyecto.
El gobierno de Quebec ha presentado su tan esperado proyecto de ley sobre el secularismo, que establece las reglas básicas propuestas para garantizar la neutralidad religiosa del estado.

Algunos puntos clave:

El preámbulo del proyecto de ley explica la motivación del gobierno de la Coalición Avenir Québec. La nación quebequense, dice, “tiene sus propias características, una de las cuales es su tradición de derecho civil, distintos valores sociales y una historia específica que la ha llevado a desarrollar un apego particular a la laicidad del estado”.

También afirma que la secularidad debe ser “afirmada de una manera que garantice un equilibrio entre los derechos colectivos de la nación de Quebec y los derechos humanos y las libertades”.

El preámbulo también señala que Quebec “otorga importancia a la igualdad de mujeres y hombres”, una referencia aparente a la preocupación expresada por algunas personas de que el hijab, el velo que visten algunas mujeres musulmanas y el niqab, un velo musulmán, son símbolos de inferioridad femenina.

La ley, según el proyecto de ley, se basa en cuatro principios: la separación del estado y las religiones, la neutralidad religiosa del estado, la igualdad de todos los ciudadanos y la libertad de conciencia y la libertad de religión.

La prohibición de los símbolos religiosos
Es la sección más polémica del proyecto de ley, que, si se hiciera ley, prohibiría a los trabajadores públicos en puestos de autoridad usar símbolos religiosos.

El ministro de inmigración, Simon Jolin-Barrette, dijo que todos los símbolos religiosos, sin importar el tamaño del objeto, estarían prohibidos.

El proyecto de ley incluye una lista completa de las personas afectadas según el cargo que ocupen:

*Cualquier empleado público que lleve un arma, incluyendo: oficiales de policía, agentes de juzgados, guardaespaldas, guardias de prisiones y oficiales de vida silvestre.

*Coronales fiscales, abogados del gobierno y jueces.

*Directores de escuelas, subdirectores y profesores.

Recepción de servicios
El proyecto de ley también detalla las reglas que requerirían que los ciudadanos descubran sus rostros para recibir un servicio público con fines de identificación o seguridad.

*Servicios municipales, por ejemplo, transporte público. Una mujer que se suba a un autobús con un niqab musulmán necesitaría descubrir su rostro para confirmar su identidad y usar una tarjeta de tránsito con descuento, dijo Jolin-Barrette.

*Médicos, dentistas y matronas en instituciones públicas.

*Guarderías subvencionadas.

*Consejos escolares.

Conversamos con el Imam Hassan Guillet, líder espiritual de la comunidad musulmana de Quebec.

¿Una ley necesaria?
Pienso que esta ley no es necesaria. El Estado no tiene su lugar en la vida personal de la gente. El Estado es laico. No tenemos ninguna duda sobre esto. Pero la gente no es laica. Tiene el derecho de practicar una religión y de vivir su fe como lo quiera. Y la fe no debe ser un obstáculo al trabajo ni a la convivencia.

¿La fe sin símbolos religiosos?
“Para las musulmanas, los judíos, los sijes, el símbolo es parte de su religión, es una obligación. El Estado no puede decir que se saquen la kipá, o el velo. Esto es la convicción personal de cada uno”.

El Imam recuerda que muchas veces estuvo en los hospitales en Quebec donde se puede ver los crucifijos en las paredes. “Nunca me he sentido amenazado por ese símbolo. Somos personas diferentes pero iguales ante la ley”.

El Imam Hassan dice que no pretende juzgar la intención del gobierno de Quebec de implementar ese proyecto. Es posible que tenga una buena intención, agrega. Pero sí dice que juzga el efecto.

El efecto del velo
“Tenemos una gran penuria de mano de obra, escasean personas cualificadas para hacer este trabajo. Hay mujeres musulmanas cualificadas, hay una necesidad de la sociedad, hay vacantes, ellas tienen las competencias que los niños necesitan para aprender. ¿Y van a decir: no, no podemos ofrecer el servicio necesario porque vamos a forzar a las mujeres a quedarse en casa?”

El Imam está en Canadá desde hace 40 años. Desde siempre se acuerda ver a mujeres cristianas con crucifijo en el cuello, judíos con la kipá, musulmanas con velo, nunca hubo ningún problema.

“Este gobierno trata de complacer a su base electoral y de resolver un problema que no existe. Y de crear un problema verdadero, por razones electoralistas. La gente aquí vive muy bien junta”.

“Hay una propaganda de odio, de ignorancia, y algunos políticos se aprovechan de eso. Esto se ha visto en el pasado, con los negros, con los judíos, hoy con los latinos en Estados Unidos y el muro del señor Trump, añade el Imam.

Esto y mucho más en la entrevista de Radio Canadá Internacional con el Imam Hassan Guillet, líder espiritual de la comunidad musulmana de Quebec.

Por Leonora Chapman/RCI