Que entre “dirigentes políticos dominicanos” te veas

El bloque opositor ha triunfado en las elecciones municipales recientes, apuntalado en concentraciones, marchas, movilizaciones, cacerolazos y un estado de agitación generalizada, inducidos por el hartazgo, el rechazo a la prepotencia, las actitudes del gobierno, la clase media se ha rebelado, hastiada de la turbidez de la corrupción impune, pero eso de que ha triunfado el pueblo es mera fantasía, pues nuestros líderes una vez alcanzan el poder les dan la espalda al pueblo.

Jamás dan fiel cumplimiento a los deberes a su cargo, basta revisar la historia de cada gestión, solo engendran frustraciones, el verdadero triunfador ha sido como siempre el maléfico estandarte de la cleptocracia despiadada.

Se turnan para sucesiones repetitivas, el funcionariado solo cambia de nómina generando la misma crónica de un despotismo antilógico, con razón promovían la “dictadura con apoyo popular”, cada grupo alternado en el poder traiciona al pueblo cada vez más, de adolescente, recuerdo una cantaleta electoral, dizque consigna: Nosotros robamos menos y ustedes mataron más, retrato de nuestros tradicionales dirigentes.

De los sospechosos del reciente aborto electoral ya ni se habla, el tema ha perdido actualidad, reflexionemos en la insurrección del león disidente y su efectiva estrategia de golpes bajos a los planos de la honestidad incomparable del gobierno de Danilo, más una impenitente campaña de descrédito y mandar a agitar en las calles a los jóvenes de las plazas, ese felón hoy celebra jubiloso la “estrepitosa caída” del partido que lo hiciera 3 veces presidente al cual traicionara con el reparto de los ingresos del oro en proporción turbia de un mísero 3% para el país, entre otras inenarrables fechorías.

Hemos avanzado tanto que ni siquiera sumar sabemos, pues a tres días de las elecciones no hemos concluido el conteo de tres voticos en una media diminuta islita, tan democráticos somos que el CONEP bloquea la participación de parte de la sociedad civil en las comisiones electorales, tan hermanados estamos que un caudillo rugiente leviatán disidente ha resultado ser un tsunami de repulsa y un huracán batatero, el verdadero trauma que debemos superar es el reinado de la corrupción impune instituida.

Ojalá haya un cambio de actitud en el gobierno venidero, que nos dispense transformaciones reales, calidad, eficiencia y eficacia, los resultados electorales recientes prefiguran el advenimiento de un cambio inminente, pidamos a Dios que esta vez sea para bien, nos sobran ejemplos de cambios que lo único que han hacho es jodernos, todo el poder para el boato de los dirigentes ascendentes, un borrón y cuenta nueva para los salientes y para el pueblo la desesperanza infeliz de más y mayores vicisitudes, que entre dirigentes políticos dominicanos te veas.

Por Edgar Marcano
Desde Montreal-Canadá

Publicidad Pagada

anuncie