Publicado en: 23/04/2011

Policías y soldados dominicanos están cada vez más metidos en el tráfico de drogas

DNCD custodiando drogasSANTO DOMINGO. República Dominicana.- Un reportaje del diario The Miami Herald, publicado este viernes da cuenta de la corrupción generalizada en la Policía Nacional y en las Fuerzas Armadas, razón por la cual las autoridades han debido despedir a más de 5 mil agentes en los últimos tres años.

El reportaje, firmado por Frances Robles, hace un recuento de varios casos en los cuales agentes y oficiales han sido detenidos traficando con drogas.

El reportaje comienza de este modo:

“Elías Enmanuel Núñez es un ex-policía en fuga. El ex teniente de la Policía Nacional anti-narcóticos de la República Dominicana acusó a sus supervisores de proteger a los narcotraficantes y de robar droga. Fue despedido, amenazado de muerte, y está registrado oficialmente como uno de los 5,000 agentes de policía, soldados o agentes anti-narcóticos corruptos, que han sido expulsados en los últimos tres años”.

 

Y continúa narrando el testimonio del Elías Enmanuel Núñez:

“Arresto a un traficante de drogas por tener muchos kilos de cocaína, y al día siguiente la droga que decomisé se esfumó, y el narcotraficante está de vuelta en su esquina”, dijo Núñez a The Miami Herald. “Yo no me ofrezco para ese tipo de cosas, y ahora, ni siquiera puedo conseguir un trabajo como guardia de seguridad.”

 

Frances Robles, periodista del Herald dice:

“Al final, Núñez hizo pública su denuncia y los coroneles en cuestión fueron suspendidos. Están entre los miles de agentes de la ley que las autoridades dominicanas reconocen que se han convertido en sicarios, ladrones o traficantes de drogas. Muchos formaron alianzas de negocios con traficantes de drogas dominicanos y carteles colombianos que mueven enormes cantidades de cocaína por tierra y mar a través de la isla La Española”.

 

Problema complicado

Dice que a medida que más droga colombiana se ha movido a través de la República Dominicana en su camino hacia Europa y Estados Unidos, los traficantes han ido corrompiendo las instituciones encargadas de mantenerlos a raya, desestabilizando así a los organismos ya débiles, plagados por las bajas remuneraciones y el soborno.

 

“Redes completas de tráfico ilegal de drogas han sido desmanteladas dentro de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y los cuerpos especializados cuasi militares de la lucha contra las drogas. Más del 20 por ciento de la Dirección Nacional de Control de Drogas, el equivalente de la DEA en el país, fue despedido el año pasado, lo que subraya la necesidad de una reforma masiva

en un país para el cual la ayuda de EE.UU. contra las drogas ha disminuido.

 

“No hay duda de que la mayor parte del trabajo pesado del tráfico de drogas en la República Dominicana se está haciendo por los militares: ellos son los que facilitan la entrada de la droga”, dijo el abogado de Miami Joaquín Pérez, quien representa a los narcotraficantes. “Reciben una comisión, en forma de drogas, y luego buscan a alguien que la vende.”

 

Mecanismo para el contrabando

Frances Robles cuenta que a principios de este mes, 12 miembros de la agencia anti-drogas, entre ellos un capitán y un teniente coronel asignados al aeropuerto de Puerto Plata, fueron detenidos por formar parte de un plan para hacer llegar 33 kilos de cocaína a Canadá en la maleta de un niño, según declararon los fiscales.

 

“En enero, un teniente de asuntos internos que investigaba policías corruptos fue asesinado. Una comisión que investigó el arresto de alto nivel el año pasado del fugitivo puertorriqueño José David Figueroa Agosto recomendó el despido de 13 policías, entre ellos seis jefes”, dice el diario The Miami Herald.

 

El tema explotó aquí en agosto de 2008, cuando siete colombianos fueron encontrados muertos en Paya, cerca de Baní, una ciudad del sur de República Dominicana. Veintidós personas ‒entre ellos, soldados que se hicieron pasar por agentes anti drogas‒ fueron declarados culpables de robar a los colombianos 1,300 kilos de cocaína y asesinarlos posteriormente.

 

El general Rolando Rosado asumió el mando como jefe de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) el año pasado y despidió a 418 de sus 2,000 agentes.

 

“Tienen que eliminar lo que no funciona, y si eso nos deja con diez personas, pues hay que volver a empezar con esas diez personas “, dijo Jordi Veras, un abogado de Santiago de los Caballeros, una ciudad al norte de la capital. “La situación es muy grave.”

 

Veras recibió dos disparos en la cabeza el año pasado por sicarios contratados por el esposo encarcelado de una antigua cliente. Siete policías y un oficial de la Marina fueron detenidos.

 

Una investigación

Julio de la Rosa, un activista de la lucha contra la corrupción, profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), dijo que un estudio universitario mostró que de diez delitos denunciados, seis fueron cometidos por agentes de policía.

 

“Basándonos en nuestra experiencia, los policías honorables que no cometen ningún delito constituyen quizá el 35 por ciento de la Policía Nacional”, dijo De la Rosa, quien dirige la Alianza Dominicana contra la Corrupción. “Algunos no participan en el tráfico de drogas, pero durante las búsquedas pueden retener algunas de las pertenencias del sospechoso. En las Fuerzas Armadas se ve más apoyo y respaldo a las organizaciones ilícitas. Los asesinatos y la delincuencia son más la labor de la Policía Nacional.”

 

Ex funcionarios, abogados y activistas entrevistados destacaron que, si bien la corrupción es rampante y ha atrapado a coroneles y capitanes, se considera, ampliamente, que los jefes de los organismos son personas honestas.

 

“El general Rosado, que ha estado en el cargo un año y medio, realmente está haciendo un trabajo excelente en sus esfuerzos de lucha contra el tráfico de drogas en la República Dominicana, y para eliminar muchas de estas manzanas podridas “, dijo un funcionario del gobierno de EE.UU. que habló con la condición de que no ser identificado. El número de oficiales y soldados que retiran es asombroso. El periódico Listín Diario publicó recientemente un recuento de los últimos tres años:

 

Las Fuerzas Armadas han despedido 2.300 soldados en los últimos tres años, entre ellos dos generales y seis coroneles.

  • 1,100 soldados despedidos de la Fuerza Aérea
  • 1,200 agentes de policía despedidos por el último jefe de la policía
  • El Ejército dijo que despidió más de 100 soldados, solo por delitos de drogas

“No es una situación aislada, es algo sistemático y constante “, dijo Rosado.

Los expertos advierten que las purgas son una fachada, porque muchos de los funcionarios despedidos no son sometidos judicialmente.

 

“Están creando un problema porque la gente que despiden ya ha hecho contactos con las organizaciones criminales”, dijo De la Rosa. “Y estas personas no van a trabajar a compañías privadas.”

 

Javier Cabreja, director de la organización sin fines de lucro Participación Ciudadana, dijo que muchos agentes despedidos regresan a sus trabajos algunos meses más tarde.

“Es una forma de decirle a la población que usted está haciendo algo, pero sin hacer una verdadera reforma”, dijo.

 

Rosado dijo que la DNCD ofrece ahora ventajas para enfrentar el tema de los salarios miserables que los altos mandos reconocen son parte del problema. Los oficiales reciben ahora el salario mínimo de un mes por cada kilo de cocaína confiscada, si lo confiscado viene con un presunto delincuente.

 

“Nunca seremos capaces de competir con lo que ofrecen los narcos”, dijo. “Si los armamos con valores éticos, sí que pueden resistir la tentación.”

 

Según el reportaje, si los agentes traen a los traficantes de drogas que intentan sobornarlos, ahora son compensados ​​con el mismo valor del soborno. Durante la mayor parte del 2010, solamente dos casos de soborno se levantaron contra los traficantes de drogas. Sin embargo, desde septiembre del año pasado hasta marzo de este año son 39 los casos . “Se ha despertado el espíritu del trabajo”, dijo Rosado.

 

Mabel Féliz, la administradora de la política anti narcóticos de la República Dominicana, dijo que la corrupción se extendió cuando la República Dominicana dejó de ser sólo un país de tránsito perfectamente situado a medio camino entre Colombia y Estados Unidos.

 

Los carteles empezaron a pagarle a los revendedores con productos en lugar de efectivo, y crearon un mercado interno que produjo cientos de puntos de venta de drogas, que le ofrecían a los patrulleros mal pagados una oportunidad para aumentar, con el dinero adicional de los sobornos, los 150 dólares de su salario mensual.

 

En la miseria

“Los agentes viven en la pobreza extrema, y los narcotraficantes utilizan todos los métodos para conquistarlos”, dijo. “El gobierno ha respondido”. Hizo hincapié en que ahora se recluta a graduados de escuela secundaria para unirse al departamento de policía.

 

En 2004, el presidente Leonel Fernández contrató al profesor Eduardo Gamarra de la Universidad Internacional de La Florida como consultor para llevar a cabo la reforma policial. Los programas pilotos iniciales tuvieron éxito, pero Gamarra reconoce que hacer los despidos masivos que se requieren se  volvieron políticamente inviables.

 

La cultura de las instituciones debe cambiar, incluida una mejor remuneración, formación e incentivos que hagan a los oficiales sentirse orgullosos de ser policías, dijo. .

 

“¿Estoy teniendo éxito porque todos esos policías fueron arrestados, o esto es un fracaso, porque todos esos policías fueron detenidos?”, dijo. “La razón por la que estamos viendo más casos es porque los estamos buscando, purgado y expulsando​, y algunos, incluso están cumpliendo condenas.”

Traducido por : Acento.com

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