Perfil de un buen candidato presidencial

No es necesario ser psicólogo para catalogar el perfil de un potencial líder formal para nosotros, dirigir un país bananero, primitivo, salvaje, cruel, insólito, de frágiles instituciones, debe ser por un liderazgo ecuánime, nos basta recordar el cuatrienio 2000- 2004 de Ludovico el loco o el período veleidoso de las pobladas del 1984, ambos imputables al estado emocional de nuestros díscolos presidentes, República Dominicana necesita un mandatario de calidad, conciliador, respetuoso, amable, honesto, sincero, saludable, justo, controlado, entre otras virtudes que deben hacerse extensivas a su anillo acompañante.

Requerimos motivadores sociales, morales, espirituales y enfocados en el bien de la nación, la elección de un presidente bondadoso es de capital importancia dado que nuestra tradición presidencialista concentra en él los poderes militares, económicos y sociales, entre otros.

Independientemente de su propio ser, nuestro mandatario debe portar un proyecto de  nación para el desarrollo integral del país y un respeto absoluto por los objetivos de desarrollo del milenio y la estrategia nacional de desarrollo, poseer sencillez, tener visión, alegría, humildad, honestidad, dúctil personalidad, confianza en sí mismo, comunicación efectiva, opiniones unificadas, compromiso con la causa del pueblo, debe ser afectuoso, afable, cercano a los demás, EL LIDER FORMAL GONZALO VIENE A TRANSFORMAR LAS COSAS EN NUEVAS. 

Las cualidades y aptitudes ideales del candidato presidencial han de ser: capacidad de trabajo en equipo, compromiso, responsabilidad, capacidad de trabajo bajo estrés, actitud positiva, proactividad, adaptabilidad, interés, sinceridad, empatía, motivación, capacidad de aprender y comprender, polivalencia, autodidacta, habilidades comunicativas, inteligencia emocional, diálogo, cariño, comunicación, dedicación, puntualidad, creatividad y ductilidad.

¡ Ofrézcome, tiene que ser un robot !, claro que no debe ser el hombre nuclear, pero si un ser humano de cualidades excepcionales, felizmente del espectro electoral nuestro inmenso PENCO es portador con creces de todas esas cualidades, aptitudes y virtudes, como debe ser, un fulgor de luces y estrellas.

Gonzalo es un político nato, hecho y confeso, muy dinámico, todo un triunfador para gobernar, su sencilla oratoria es la misma del pueblo, es muy buen gestor, muy preparado, experto, analítico, en el Penco se puede confiar, su imagen es loable y digna de imitar, con razón es el favorito en el contexto electoral, tiene espíritu de conquista con el viento y la balanza a su favor, se percibe inmenso de ahí su merecido mote de EL PENCO.

¡ Qué grande es el Penco !, todo un regalo de Dios para protegernos de la bestia del león herido y de  los sinsabores del insípido virus coronado de la tayota.

Por Edgar Marcano
Desde Montreal-Canadá

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