Publicado en: 19/07/2011

Obama amenaza vetar propuesta republicana de recorte presupuestal

Barack Obama - Jonh Boehner

Barack Obama, presidente USA con Jonh Boehner

WASHINGTON (AP).- En busca tanto de confrontación como de acuerdos, los republicanos de la Cámara de Representantes restaron el lunes importancia a la amenaza del presidente Barack Obama de vetar la iniciativa de ley que reduce el gasto federal en billones de dólares, mientras simultáneamente negocian con él sobre pasos más modestos para evitar un potencial incumplimiento de pagos del gobierno.

El proyecto de ley republicano exige reducciones de gastos y la aprobación del Congreso a una enmienda constitucional que ordene un presupuesto equilibrado a cambio de aumentar el tope de endeudamiento del país.

Sin embargo, Obama va a vetarla si llega a su escritorio, dijo la Casa Blanca, al afirmar que la legislación “conduciría a severos recortes en Medicare y Seguridad Social” e impondría límites poco realistas sobre el gasto en educación.

Como respuesta, los legisladores del Partido Republicano dijeron que seguirían adelante con los planes para aprobar la ley el martes.

“Es decepcionante que la Casa Blanca rechace este plan que demuestra buen juicio para controlar la deuda y los déficits que están perjudicando la creación de empleo en Estados Unidos”, dijo el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, un republicano.

Por otro lado, ni el gobierno ni los funcionarios del Congreso dieron detalles de fondo sobre una reunión imprevista que Obama sostuvo el domingo con los dos principales líderes republicanos de la Cámara, Boehner y el líder de la mayoría Eric Cantor, de Virginia.

Obama dijo el lunes que ambas partes estaban “haciendo progresos”.

Varios republicanos dijeron en privado que la decisión de votar un proyecto de ley bajo amenaza de veto está diseñada, paradójicamente, para despejar el camino para un acuerdo.

Manifestaron que los conservadores tendrían una oportunidad de impulsar sus profundos recortes de gastos a través de la Cámara, y luego verla morir rápidamente, ya sea en el Senado – controlado por los demócratas- o por el veto.

A menos que el Congreso tome medidas para elevar el límite de la deuda de 14.3 billones de dólares, el Tesoro no será capaz de pagar todas las cuentas del gobierno que llegarán a partir del 3 de agosto, en dos semanas a partir del miércoles.

Funcionarios del gobierno, el presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke y otros aseguran que el resultado podría ser un incumplimiento de pagos que produciría graves daños en la economía, la cual todavía tiene dificultades para recuperarse de la peor recesión en décadas.

En un gesto que subraya la importancia de la cuestión, el líder de la mayoría Harry Reid, demócrata por Nevada, anunció que el Senado se reunirá cada día hasta que se resuelva el asunto, incluso los fines de semana.

El doble enfoque adoptado por los republicanos de la cámara se da después del colapso de un esfuerzo de semanas para negociar un amplio plan bipartidista para recortar déficits en el futuro.

El esfuerzo fracasó cuando Obama demandó que junto con los recortes en los programas de beneficios se aumentaran los impuestos sobre los ricos y algunas compañías en particular, y los republicanos se negaron.

El fracaso de ese esfuerzo también refleja la enorme influencia ejercida por los 87 republicanos novatos, muchos de ellos elegidos por primera vez al Congreso el año pasado con el respaldo del movimiento conservador Tea Party.

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