Publicado en: 23/03/2012

Muere supuesto autor de asesinatos en Toulouse resistiendo al asalto policial

policia-francesa-mata-asesino-toulouseTOULOUSE, Francia.- Un joven de 23 años que dijo que Al Qaeda le inspiró a asesinar a siete personas en Francia murió en medio de una lluvia de balas el jueves mientras escapaba por una ventana de un departamento en un primer piso durante un tiroteo con comandos de elite de la policía.

Mohamed Merah, un ciudadano francés de origen argelino, murió por heridas de bala al final de un asedio de 30 horas por parte de la policía y tras confesar haber matado a tres soldados, a tres niños judíos y a un rabino.

El sujeto disparó a la policía mientras saltaba por una ventana, dijo a la prensa el ministro del Interior de Francia, Claude Guéant, cerca del edificio de cinco pisos en un suburbio de la ciudad de Toulouse, en el sur del país.

Dos comandos de la policía resultaron heridos en la operación, que representó un dramático clímax tras los asesinatos que remecieron a Francia un mes antes de las elecciones presidenciales.

“El asesino salió del cuarto de baño disparando con una violencia extrema”, dijo Guéant a periodistas en el lugar del asedio, añadiendo que Merah disparó varias armas de fuego a la vez.

“Al final, Mohamed Merah saltó desde la ventana con su pistola en la mano, sin dejar de disparar. Fue encontrado muerto en el suelo”, agregó.

El fiscal François Molins dijo que Merah se refugió en el baño, con un chaleco antibalas debajo de una yilaba tradicional negra, mientras la policía trataba de aturdirle durante toda la noche con granadas sónicas, que producen fuertes ruidos.

Los vecinos observaron los hechos conmocionados mientras se desarrollaba el drama alrededor de un joven sobre quienes sus amigos dijeron era un futbolista aficionado que salía de bares y no era muy religioso exteriormente ni estaba implicado en política radical.

En Washington, dos funcionarios estadounidenses dijeron que Merah figuraba en una lista de del Gobierno que le prohibía abordar un avión con destino a Estados Unidos. Explicaron que el nombre estaba en la lista desde hacía un tiempo.

La policía está tratando de determinar si trabajó solo o con cómplices, indicó Molins, que añadió que Merah grabó sus tres ataques con una cámara colgada al cuello y que colgó algunos vídeos en internet. La imagen más perturbadora lo muestra agarrando a una niña judía del pelo y pegándole un tiro en la cabeza, para luego escapar en una moto.

Los atentados han planteado dudas sobre si hubo fallos en los servicios de información y qué consecuencias tendrán para la cohesión social y las relaciones raciales en el país, así como las consecuencias para las posibilidades de reelección de Nicolas Sarkozy.

El presidente calificó los asesinatos de ataques terroristas y anunció una operación contra la gente que sigue páginas webs extremistas.

“SI MUERO IRÉ AL PARAÍSO”

El abogado Christian Etelin, quien representó a Merah en casos como manejar sin permiso de conducir, dijo que el joven parecía luchar con un sentimiento de alienación tras ser rechazado dos veces por el Ejército francés.

Añadió que los 18 meses de cárcel que recibió por delitos menores endurecieron su actitud, pero que no vivía como se espera que lo haga un fundamentalista islámico.

“Le gustaban los autos, el dinero, las mujeres”, dijo Etelin a periodistas. “No iba a la mezquita, no hacía proselitismo y llevaba una existencia que parecía moderna, con amigos y muchas salidas. Siempre dio la impresión de alguien que quería vivir una vida moderna”, agregó.

La unidad de comandos de elite RAID estaba desplegada en el tenso cerco a Merah desde primeras horas del miércoles, disparando periódicamente o realizando pequeñas explosiones hasta el jueves por la mañana para tratar de agotarlo y poder así capturarlo.

Rodeado por unos 300 policías, Merah llevaba en silencio e inmóvil 12 horas cuando los comandos optaron por entrar.

El miércoles por la mañana, había respondido disparando a través de la puerta principal de su apartamento, situado en la planta baja, pero posteriormente negoció con ellos y prometió entregarse, diciendo que no quería morir.

En la noche del miércoles volvió a cambiar de táctica, y dijo a los negociadores que quería morir “como un muyahidín”, con el arma en la mano, y que no quería ir a prisión, contó Molins.

“Si soy yo el que muere, mala suerte, iré al paraíso. Si son ustedes, mala suerte para ustedes”, le citó el fiscal.

Un grupo islamista llamado Yund al Jilafa (Soldados del califato) se atribuyó la autoría de los atentados, según un comunicado colgado en un foto en internet usado por radicales islámicos. Dijo que el atacante era Yousef al-Ferensi y que su ataque “sacudió los cimientos de los sio-cruzados”.

El Ministerio del Interior dijo que no había pruebas de que Merah perteneciera formalmente a ningún grupo ni de que estuviera planeando un asesinato.

Tenía antecedentes policiales por varios delitos menores, algunos con violencia, y estaba en el radar de los servicios franceses de información.

Un portavoz del Ministerio español del Interior dijo que la policía estaba investigando si Merah se contactó con activistas en España.

El joven dijo a los negociadores que había sido entrenado por Al Qaeda en Pakistán y que mató a tres soldados la semana pasada y a cuatro personas en un colegio judío el lunes para vengar las muertes de niños palestinos y por la participación del Ejército francés en Afganistán.

En el video del asesinato de los tres soldados, grita “Si matan a mis hermanos, yo los mataré a ustedes”.

Merah ya tenía identificados a otro soldado y dos policías a los que quería matar.

La gestión de la crisis por parte de Sarkozy podría tener consecuencias en su carrera electoral, en la que el presidente ha ido detrás del socialista François Hollande en las encuestas desde hace meses.

El jueves, el primer sondeo de opinión desde el tiroteo en el colegio le daba una ventaja de dos puntos sobre Hollande para la primera vuelta del 22 de abril, aunque el candidato opositor aún lo supera por ocho puntos porcentuales para la segunda vuelta del 6 de mayo.

Tres años de dificultades económicas y un estilo personal que muchos consideran impulsivo y exagerado han contribuido a la impopularidad de Sarkozy. Sin embargo, su comprobada mano dura ante las crisis le da una ventaja sobre un rival que no ha tenido experiencia ministerial.

Sarkozy prometió el miércoles que habría justicia y pidió al pueblo que no se dejara llevar por la venganza. Además, indicó que investigará si las cárceles se están usando para propagar el extremismo.

El jueves, la candidata de ultraderecha Marine Le Pen acusó al Gobierno de Sarkozy de entregar distritos empobrecidos a los fanáticos islamistas y exigió que el último mes del debate preelectoral se centre en los problemas de seguridad.

Publicidad Pagada

anuncie