Publicado en: 10/06/2011

México: Caravana contra la violencia pide poner fin a la impunidad

narcofosa en mexicoCHIHUAHUA, México (AFP).- La caravana contra la violencia en México reclamó el jueves enfrentar la impunidad y respetar a los activistas de derechos humanos, en una escala en Chihuahua (norte) de su recorrido de 3.000 km hacia Ciudad Juárez, mientras se informaba de decenas de nuevas masacres.

Frente a la gobernación de Chihuahua, los manifestantes encabezados por el poeta Javier Sicilia, develaron una placa en el lugar donde en diciembre fue asesinada por un sicario Marisela Escobedo mientras ponía un letrero para protestar por la excarcelación del asesino confeso de su hija adolescente.

“Hechos como la muerte de Marisela Escobedo nos reflejan el grado de inseguridad pero también de impunidad que existe a causa de la ausencia de un verdadero gobierno”, señaló Sicilia a su llegada a Chihuahua.

Esta marcha es la tercera manifestación que encabeza Sicilia tras el asesinato a fin de marzo de su hijo y otras seis personas en la ciudad de Cuernavaca (centro).

Varios de los puntos recorridos por la marcha han sido escenario en los últimos días de nuevos hechos violentos. La noche del miércoles, 21 cadáveres, algunos apilados y con las bocas tapadas con cintas, fueron encontrados en distintos puntos de la ciudad de Morelia (oeste). El martes 13 pacientes fueron baleados en un centro de atención de adictos en Torreón (norte).

Sicilia llegó hasta la plaza del Angel de Chihuahua junto a unas 2.000 personas y una gigantesca campana de la justicia.

Estaba rodeado de mujeres vestidas con capas negras de luto y sombreros rosa, en memoria de cientos de mujeres asesinadas en Chihuahua las dos últimas décadas, en crimenes calificados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos como “feminicidios”.

Durante el acto, Julieta Armendariz, familiar de víctimas de una masacre de 13 personas en el poblado indígena de Creel en 2008, agradeció a Sicilia y a la marcha por romper el manto de impunidad que rodea a miles de los 37.000 crímenes ocurridos en México desde que en 2006 el presidente Felipe Calderón lanzó al Ejército a las calles para combatir al narcotráfico.

“Nos hacen sentir que no estamos solos; con este abrazo solidario entre quienes perdimos a nuestros familiares a lo largo y ancho de México podemos mitigar la angustia de las noches sin dormir, en que los adoloridos gritos de nuestros muertos resuenan en nosotros”, dijo la activista, que perdió a un hermano y un primo en esa masacre.

La caravana seguirá en la tarde a Ciudad Juárez, donde esta previsto un encuentro con jóvenes y una fogata en memoria de 13 estudiantes asesinados en febrero de 2010 por un comando del narcotráfico en el barrio de Villas de Salvarcar.

En Ciudad Juárez, de 1,2 millones de habitantes y considerada la más afectada por la violencia del narcotráfico, se firmará el viernes un pacto ciudadano por la paz, la dignidad y la justicia.

El sábado, la caravana pasará a la vecina urbe estadounidense El Paso, para llamar a Washington a replantear la estrategia antidrogas que ha obligado a América Latina a asumir esa lucha como una guerra, según los organizadores de la protesta

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