Publicado en: 10/10/2011

Merkel y Sarkozy de acuerdo en recapitalizar bancos afectados por la crisis

Angela-Merkel-y-Nicolas-Sarkozy

La canciller alemana, Angela Merkel, con el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

BERLÍN (AFP).- La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se comprometieron este domingo a “resolver los problemas” de Europa rápidamente y, en particular, a recapitalizar a los bancos que sufren por la crisis de la deuda.

Sarkozy anunció en Berlín, en una conferencia de prensa conjunta, “respuestas duraderas, globales y rápidas antes de final de mes” para que “Europa llegue al G20 unida y con los problemas resueltos”.

Francia preside en 2011 el grupo G20, formado por los países más ricos y los principales emergentes del mundo, que se reunirán los días 3 y 4 de noviembre en Cannes (sur de Francia).

El presidente estadounidense, Barack Obama, ha exigido un plan de acción a los europeos para esta fecha.

En momentos en que la crisis de la deuda, sobre todo griega, amenaza en transformarse en crisis bancaria, la canciller alemana aseguró que París y Berlín están “decididos a hacer lo que sea necesario para recapitalizar (los) bancos con el fin de garantizar la concesión de créditos a la economía”.

Esto antes de imponer un nuevo plan de socorro costoso a Grecia.

Sarkozy afirmó que el acuerdo entre los dos países al respecto es “completo”, después de que algunos medios de prensa señalaran divergencias.

“No hay economía próspera sin bancos estables y fiables”, declaró.

Merkel prometió que los bancos de ambos países, muy expuestos a la deuda griega, serán tratado “según los mismos criterios”.

Según el FMI, las necesidad de capital de los bancos europeos para soportar una fuerte desvalorización de sus títulos de deuda griega podrían alcanzar 200.000 millones de euros.

Los dos dirigentes, que insistieron en su unidad de puntos de vista sobre los diferentes aspectos de la crisis financiera, evitaron el domingo todo anuncio concreto.

Sarkozy y Merkel propusieron “modificaciones importantes” a los tratados europeos que vayan en el sentido de una mayor “integración de la eurozona”, sin dar más detalles.

Angela Merkel precisó que “el objetivo es tener una cooperación más estrecha y vinculante entre los países de la eurozona” para evitar desbordes presupuestarios.

Con respecto al Fondo de Emergencia de la Eurozona, FEEF, que debe ayudar a los países endeudados, el presidente francés indicó que París y Berlín han “identificado las proposiciones técnicas para reforzar su eficacia”.

Merkel se “felicitó” de que el refuerzo del FEEF, decidido el 21 de julio pasado, sea “muy pronto reconocido por todos los Estados miembros”, pese a que la ratificación tropieza con la reticencia de Eslovaquia.

El fondo “debe tener los medios de actuar”, dijo, abriendo la vía a una nueva reforma técnica de este instrumento.

Según la prensa, Francia desea dotar al fondo de una licencia bancaria para que pueda apoyarse en el Banco Central Europeo, lo que multiplicaría su capacidad financiera mediante el endeudamiento.

Sobre Grecia, que es el epicentro de la crisis de la deuda, la canciller dijo que desea “una solución duradera que asegure el mantenimiento (del país) en la zona euro”. Pero ninguno de los dos dijeron una palabra sobre la devaluación de se impondrá finalmente a los tenedores de títulos de la deuda del país, más allá del previsto 21% decidido en julio.

Cada uno ha subrayado que no se trata de “entrar en los detalles” e invitaron para ello a esperar hasta la cumbre del G20.

Falta saber si este entendimiento bastará para tranquilizar a los histéricos mercados, en un contexto que la crisis de la deuda ya ha causado la primera víctima: el banco francobelga Dexia.

Los gobiernos francés, belga y luxemburgués lograron el domingo un acuerdo sobre su desmantelamiento, que todavía tenía que recibir la luz verde del consejo de administración de la entidad.

Publicidad Pagada

anuncie