Publicado en: 03/05/2011

Los Mavs se agrandan

MavericksLOS ÁNGELES, (ESPN).-Esto fue tan… tan anti-Mavericks. ¿Dallas remontando un déficit de 16 puntos para ganar un partido de playoffs fuera de casa? ¿Y en el Staples Center, adonde habían perdido 18 de sus 22 partidos ante los Lakers? ¿Con grandes jugadas defensivas? ¿Con Dirk Nowitzki superando a Kobe Bryant? ¿Mark Cuban negándose a entrar en una diatriba sobre el arbitraje después de que los Lakers lanzaran casi el doble de tiros libres que su escuadra, alejándose de un grupo de reporteros con una gigantesca sonrisa en el rostro?

Déjame revisar los jerseys y las bolsas de equipamiento. Sí, Dallas. Y el puntaje que estoy mirando es el final. Son 96 puntos para los Mavericks y 94 puntos para los Lakers. Eso significa una ventaja de 1-0 para Dallas en la serie. Esto realmente está sucediendo.

“Éste no es el mismo viejo equipo de Mavs”, dijo Tyson Chandler, cuya presencia puede ayudar a explicar por qué. “En el pasado los castigabas y luego se daban por vencidos, y te ponías agresivo y se echaban atrás. Éste es un equipo diferente, una escuadra diferente, un look diferente. Y esperamos obtener un resultado diferente”.

 

Ya han avanzado a la segunda ronda, algo poco común para ellos últimamente. Y han hecho algo que ni siquiera los viejos Mavs de Mark Aguirre, Rolando Blackman y Derek Harper consiguieron — ganar un partido de playoffs en Los Ángeles.

 

Los Lakers no cedieron, los Mavericks tomaron. Tomaron la ventaja de local en la serie. Eliminaron la seguridad del factor de ser un equipo de Phil Jackson que ganó el primer partido de una serie de playoffs. Eliminaron la noción de que los Lakers tendrán un camino fácil a las finales de la Conferencia Oeste.

 

“Este equipo nos puede vencer”, dijo Bryant. “Eso está claro”.

 

Acaban de hacerlo. Y de manera impresionante.

 

Los Mavericks estaban tambaleando en el tercer cuarto y los Lakers habían compilado una ventaja de 60-44 con la complicidad de una crisis que parecía muy típica de los Mavs, cuando transformaron una posesión de los Lakers en el perímetro con menos de un segundo restante en la mitad en una jugada de cuatro puntos para los Lakers. Jason Terry le cometió falta a Lamar Odom mientras Odom intentaba un tiro desesperado, y mientras Odom acertaba el tercero de sus tres tiros libres, Nowitzki se enredó con Ron Artest y pegó un codazo que dio lugar a una falta técnica y un tiro libre para Bryant.

 

Dos triples y una buena defensa de Corey Brewer en poco más de dos minutos ayudaron a traerlos de vuelta, y el déficit era de un solo dígito para el último cuarto y medio.

 

“Demuestra mucho corazón de su parte que hayan sido capaces de hacer eso”, dijo Jackson.

 

No estoy seguro de qué califica como el acontecimiento más sorprendente: Si Jackson elogiando el corazón de otro equipo o el hecho de que el equipo al que hacía referencia fueran los Mavericks.

 

Son el equipo cuya historia de playoffs incluye una ventaja desperdiciada de 2-0 en las Finales del 2006 ante el Heat, una derrota en la primera ronda como sembrado No. 1 ante los Warriors que sentó precedente en el 2007, y una ventaja desperdiciada de 23 puntos en la segunda mitad en Portland el 23 de abril.

 

Tal vez nada de eso importe tanto como su juego más reciente. El 28 de abril, los Mavs estaban gozando de un momento de “aquí vienen”, después de que los Trail Blazers recortaran su déficit de 11 puntos a uno en el último cuarto, antes de evitar un colapso total y cerrar la serie en Portland. Tal vez recordemos ese momento como un punto de inflexión. Ahora no pueden llamar perdedores a los Mavericks. Su racha ganadora de tres partidos es la más larga en vigencia en estos playoffs.

 

“Siempre puedes aprender de la experiencia”, dijo Jason Kidd. “Éste es un equipo diferente. Tal vez un poco más viejo… y tal vez más sabio. Lo más importante es que todos nos llevamos bien y que todos empujamos para que los demás tengan éxito”.

 

En el primer partido de playoffs de la historia entre Nowitzki y Bryant, la ventaja fue para Nowitzki, quien marcó 28 puntos y 14 rebotes. Dirk desafió la física con un tiro en salto sobre el carril de derecha a izquierda, saltando con la pierna derecha para cortar su impulso hacia adelante, (mientras Odom continuaba hacia la línea de banda) encuadrando su cuerpo con el aro antes de disparar. Acertó sus dos tiros libres para poner a los Mavericks arriba en el marcador después de que Pau Gasol (una dudosa asignación defensiva de Jackson después de que Odom hubiera marcado a Nowitzki lo mejor posible en el último cuarto) se cruzara en su camino cometiéndole falta en un pase hacia adentro con 19.5 segundos en el reloj.

 

Bryant anotó 36 puntos, pero para lograrlo necesitó 29 disparos. Y no repartió ni una asistencia. Tampoco tuvo la oportunidad de contestarle a Nowitzki con un tiro. Primero se deslizó a través de una marca doble, sólo para que su camino al aro se viera bloqueado por Chandler. Otra señal de cambio en Dallas.

 

“Años antes, Kobe probablemente habría marcado una volcada o una bandeja”, dijo Terry.

 

En cambio, Bryant intentó pasarle el balón a Derek Fisher, pero Terry lo interceptó. Eso condujo a los tiros libres de Nowitzki.

 

Y Gasol no logró pasarle a Bryant en la siguiente posesión de los Lakers, ya que Bryant corrió hacia él, se enredó con Kidd y tropezó, mientras Gasol perdía el control de la pelota.

 

Bryant tuvo otra oportunidad de gloria después de que Kidd anotara el punto final de Dallas con un tiro libre a 3.1 segundos de sonar la campana. Bryant salió de una pantalla, recibió un pase interno y disparó un triple en busca de la victoria, conjurando toda clase de recuerdos para los Mavericks.

 

“Crecí en Los Ángeles y he visto esto demasiadas veces”, dijo Chandler, quien asistió a la Domínguez High School de Compton.

 

“Vi muchos de sus tiros ganadores de cerca y en persona cuando estaba con Phoenix”, dijo Kidd.

 

¿Te refieres a esto? Eso fue hace tanto que Kidd aún tenía cabello. Y estaba teñido de rubio para la serie (“No lo distrajo”, se lamentó Kidd.)

 

Eso era cuando Kobe todavía acertaba esta clase de tiros, sobre los que construyó su gran reputación de cerrador. Pero ahora la tendencia es que los falla, y cuando su intento de triple rebotó contra el aro el lunes por la noche ya eran cinco disparos consecutivos que fallaba para ganar o empatar un partido de playoffs en los últimos 24 segundos, desde el 2009.

 

Los Mavericks ganaron el Juego 1. Y algunas de las cosas que creíamos que sabíamos acerca de la NBA se han perdido.

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