Publicado en: 06/05/2011

Los Mavs brillan como campeones

Los Dallas MavericksLOS ÁNGELES, (ESPN).- Una franquicia busca el tricampeonato por segunda vez en los últimos 11 años. La otra tiene una historia reciente de fracasos horribles en playoffs y aún no ha ganado un título. Ciertamente no se puede decir cuál es cuál sobre la base de los dos primeros partidos de las semifinales de la Conferencia Oeste.

Los Dallas Mavericks están jugando y se están comportando como campeones, manteniendo un nivel estable después de tomar el control de la serie. Los Angeles Lakers lucen como un equipo disfuncional al borde de la destrucción, quejándose de “problemas de confianza” tras recibir una paliza en su propia cancha.

El entrenador de Dallas, Rick Carlisle, se burló de una pregunta acerca de si estaba sorprendido de salir del Staples Center con una ventaja de 2-0 tras la convincente victoria del miércoles por la noche por 93-81. Sin embargo, su superestrella reconoció que esta visita resultó mejor de lo que había imaginado.

“Si me hubieras dicho antes que íbamos a ganar los dos partidos”, dijo Dirk Nowitzki, “habría sido difícil de creer”.

Definitivamente no resulta difícil creer en estos Mavericks hoy por hoy.

Olvídate de toda la miseria de postemporada desde que los Mavericks tomaron una ventaja de 2-0 en las Finales del 2006. Los Mavs han hecho estos dolorosos recuerdos completamente irrelevantes. Éste es un equipo totalmente diferente al de las ediciones anteriores de Dallas.

 

Estos Mavericks son un equipo defensivo dominante, como bien lo demuestran sus 88 puntos permitidos por partido en los playoffs, la mejor marca del Oeste.

 

Basta con mirar las estadísticas de la segunda mitad. Los poderosos Lakers lograron sumar un total de 32 puntos en 24 minutos. Los Mavs convirtieron a los Lakers en un conjunto pasivo, basado en tiros en salto, que logró acertar apenas el 33 por ciento de sus tiros de campo después del medio tiempo.

“Nos desanimamos mucho”, dijo el entrenador de los Lakers, Phil Jackson.

Jackson en realidad está más preocupado por la defensa de los Lakers que por su ofensiva. Simplemente no pueden detener a Nowitzki — quien anotó 24 puntos con 9 aciertos en 16 intentos en el Juego 2 — pero la mayor preocupación de Los Angeles es la defensa del screen-and-roll, que Kobe Bryant se describió como atroz.

El base armador de reserva J.J. Barea jugó como un All-Star en el último cuarto, cuando desarticuló a los Lakers para marcar ocho puntos y repartir dos asistencias mientras la gente guapa del público del Staples Center comenzaba a huir hacia las salidas. L.A. no pudo evitar que el jugador más pequeño de la cancha causara estragos en el carril, lo que podría haber impulsado a Ron Artest a cometer una falta peligrosa justo antes de sonar la campana (por la que probablemente será suspendido) y dado lugar a los comentarios de Andrew Bynum después del partido.

“Obviamente tenemos problemas de confianza”, dijo Bynum, citando específicamente el no estar ahí para los compañeros en defensa como un ejemplo. “A menos que lo aclaremos, nada va a cambiar”.

Como escribió la leyenda de los Lakers Magic Johnson en Twitter, “Los Mavs tienen a los Lakers apuntándose unos a otros. La escalada será dura para remontar y creo que sus chances no son buenas”.

Los Mavs, en cambio, están desarrollando la confianza y la química constantemente.

Se comprometieron a permanecer juntos después de su colapso en el Juego 4 en Portland, cuando los Mavs desperdiciaron una ventaja de 23 puntos y permitieron que los Trail Blazers le entregaran a Dallas su 18ª derrota en 20 partidos de playoffs fuera de casa. Todo lo que los Mavs han hecho desde entonces es compilar cuatro victorias consecutivas, tres de ellas en calidad de visitantes. Y todavía no están ni cerca de satisfechos.

“No estamos jugando nuestro mejor básquetbol”, dijo Jason Terry. “Es un proceso constante. Crecemos con cada juego, con cada serie. Es bueno verlo, porque muchos equipos alcanzan su pico en esta época del año. Nosotros todavía tenemos espacio para mejorar”.

Los Mavs no celebraron ni por un momento cuando sonó la campana el miércoles por la noche. Simplemente abandonaron la cancha y se prepararon para volver al trabajo, suponiendo que los Lakers no se dejarán vencer sin dar batalla pero poniendo las cosas en perspectiva.

“Es uno de los 16 que necesitamos”, dijo Carlisle sobre el triunfo del Juego 2. Ahora necesitamos 10 victorias más para alcanzar nuestra meta”.

Lo creas o no, los Mavs parecen mucho más campeones que los Lakers.

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