Publicado en: 12/05/2011

Los Bulls tomaron el control ante los Hawks

Chicago BullsCHICAGO, (ESPN).- Con cuatro minutos por delante en el tercer cuarto, el alero Carlos Boozer de los Chicago Bulls le cruzó un antebrazo a Josh Smith mientras el alero de los Atlanta Hawks aterrizaba de una volcada. Smith reaccionó con un sutil empujón en represalia, que terminó con los dos aleros enfrentándose cara a cara, con la amenaza de una confrontación más seria en un momento crucial del Juego 5 el martes.

Normalmente, aquí es cuando entran los compañeros, agarran a alguien e intentan separar a los potenciales combatientes. Pero no esta vez. Si Boozer y Smith querían intercambiar golpes, el momento era suyo.

Lo único que había entre ellos era una pulgada de espacio aéreo y la oportunidad de pelear, con el resultado aún muy en veremos.

 

En cambio, Boozer y Smith tuvieron un momento Pacquiao-Mosley.

 

Pura pinta. Nada de pelea.

 

Probablemente fue el único momento en el que sabías que nada iba a suceder en un partido de alto voltaje que terminó en una victoria por 95-83 para los Bulls en el United Center, poniendo a Chicago 3-2 arriba en la serie al mejor de siete.

 

“A veces simplemente pierdes los estribos”, dijo Luol Deng, alero de los Bulls, quien se interpuso entre Boozer y Smith para cortar el duelo de miradas y luego hizo bromas al respecto. “Aún no he visto una pelea en la que simplemente dejen a los hombres pelear. Los muchachos pueden pelear después y guardar su dinero. Puede haber un poco de empujones, cuando los chicos pierden la calma. Pero nadie va a pelear”.

 

Aún así, Derrick Rose y los Bulls finalmente tienen contra las cuerdas a un conjunto de Hawks mucho más duro del que esperaban. Chicago está en posición de aterrizar el golpe de nocaut en el Juego 6 este jueves en Atlanta. Pero si has seguido la serie, deberías estar seguro de que aún está lejos de terminar. Tan seguro como estabas de que Boozer y Smith en realidad no querían pelear.

 

Después de cinco partidos de lo que ha resultado ser una serie pareja entre dos equipos con potenciales igualmente altos y errores complementarios, lo único que está decidido es que este duelo entre los Bulls y los Hawks casi seguramente será un combate de siete asaltos hasta el final.

 

Estos equipos tomaron un desvío para llegar hasta aquí, pero una serie de 3-2 es justo donde se supone que deben estar cuando ambos equipos básicamente mantuvieron su servicio. Los Bulls ganaron el Round 5 el martes con la misma combinación efectiva de golpes que los Hawks aterrizaron para igualar la serie con una victoria en el Juego 4 en Atlanta el domingo.

 

Esta vez, fue Rose quien tuvo una actuación más eficiente y eficaz que la estrella de los Hawks, Joe Johnson. Rose respondió a todas las tonterías sobre su alto volumen de tiros en los últimos partidos anotando 33 puntos con once aciertos en 24 intentos de campo para acompañar sus nueve asistencias y dos pérdidas de balón.

 

Fue Johnson quien necesitó 15 tiros para terminar con un total de apenas 15 puntos.

 

Esta vez, fue Taj Gibson quien aportó la energía, la versatilidad y el impulso emocional frente a su público para poner a los Bulls en la cima. En el partido anterior, Josh Smith había protagonizado este mismo rol de “qué diablos se le ha metido” en Atlanta.

 

La vez anterior, fueron los Hawks quienes se fueron de 16-4 para cerrar el juego. Esta vez, fueron los Bulls quienes aprovecharon una seguidilla de 24-9 en el último cuarto para borrar un déficit y compilar una ventaja de 14 puntos.

 

Lo que está claro es que estos equipos ya leah remini pokies están oficialmente hartos de verse. Hemos llegado a ese punto en una serie en el que ya no se trata de ajustes.

 

Se trata de agresión.

 

Ha llegado a un punto en el que los jugadores –y hasta los entrenadores– ya están mucho más allá del proceso de tanteo. Ahora se trata de lograr que tu oponente sienta tu presencia en el carril. Si hace falta un pequeño codazo o empujón debajo del aro para pasar el mensaje, que así sea.

 

“Creo que simplemente es algo de los playoffs”, dijo el entrenador de los Bulls, Tom Thibodeau, sobre los momentos de irritación que ya forman parte de esta serie tanto como los cruces de D-Rose. “Es el Juego 5. Son cinco partidos seguidos contra el mismo oponente. Ellos saben todo lo que estamos haciendo y nosotros sabemos todo lo que ellos están haciendo. Es una lucha. Tienes que ser capaz de superarla. Así son las cosas”.

 

Lo que tenemos ahora son dos equipos que se han ganado el respeto del otro.

 

Después de cinco partidos D-Rose está reconociendo que el estelar jugador de segundo año Jeff Teague (Hawks) lo está haciendo trabajar duro en ambos extremos de la cancha, y que su historia se remonta sus días de preparatoria en el circuito de verano de la AAU.

 

Después de cinco partidos, Johnson puede reconocer que Ronnie Brewer y el resto de los defensores perimetrales de los Bulls lo han perseguido al punto en el que no le vendría nada mal un poco de ayuda.

 

Ante la posibilidad de su eliminación de los playoffs, el entrenador de los Hawks, Larry Drew, ha introducido la compostura a su estrategia mientras se prepara para ganar el jueves y forzar un Juego 7 el domingo en Chicago.

 

“Creo que fue bastante agresivo [y] sabíamos que iba a ser así”, dijo Drew. “Lo más importante en un juego como este es mantener la compostura cuando el partido se pone más agresivo. No queríamos que la agresividad… nos alejara de lo que hacemos. [El jueves] tenemos que salir y jugar como un equipo desesperado. Tenemos que jugar como si tuviéramos la espalda contra la pared, y es así”.

 

Con los Bulls (sembrado N°1) a una victoria de avanzar a las finales de la Conferencia Este, el martes le preguntaron a Rose sobre un posible enfrentamiento con el Miami Heat, que llega a su posible juego de eliminación este miércoles en Miami con una ventaja de 3-1 en su serie contra Boston.

 

La respuesta de Rose fue la más lenta que haya articulado en toda la serie. Eventualmente, fue evidente que no quería saber nada con mirar más allá de los Hawks. Y menos con cómo se ha ido dando esta serie.

 

En cambio, comparó el reto de superar a los Hawks con caminar a través de fuego y ganar guerras. Para Rose, se siente como si esta serie ya hubiera tenido 50 juegos en vez de cinco.

 

“Parece que hemos jugado mucho entre nosotros”, dijo Rose. “No nos podemos cansar. Esto es lo más importante. Sabemos que allí nos van a dar todo lo que tienen. Sabemos que será una guerra en Atlanta. El próximo partido es el más importante de nuestras vidas. Eso es lo que tenemos que pensar cuando entremos”.

 

Ese sentimiento era mutuo.

 

“Estamos jugando por todo”, dijo Al Horford, alero de los Hawks. “Tenemos que reagruparnos y prepararnos para el jueves”.

 

Ambos equipos se están preparando para otra batalla en el Round, digo, Juego 6.

 

Después de lo que hemos visto en esta serie, ¿esperarías algo menos?

 

Bueno, tal vez — si Smith y Boozer estuvieran en el centro del ring.

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