Publicado en: 29/07/2011

Libia: Asesinato de líder rebelde enturbia guerra civil

Abdel Fattah Younes

Abdel Fattah Younes

DOHA, (IPS/Al Jazeera) – Hombres armados asesinaron este jueves al comandante de las fuerzas armadas rebeldes de Libia, Abdel Fattah Younes, y a dos de sus asistentes, anunció el presidente del Consejo Nacional de Transición.

La muerte de Younes se dio a conocer en una conferencia de prensa realizada en la nororiental ciudad de Bengasi, capital rebelde de facto.

Quien dio la noticia fue el jefe del Consejo Nacional de Transición, Mustafa Abdul Jalil, quien dijo a los periodistas que el aparato de seguridad de los insurgentes había arrestado al líder del grupo autor del asesinato.

El arresto tuvo lugar en las primeras horas de este jueves, en su sala de operaciones cerca del frente oriental de los rebeldes. En ese momento, los funcionarios de seguridad dijeron que iban a interrogar a Younes por sospechar que su familia todavía tenía vínculos con el régimen del presidente Muammar Gadafi.

Younes fue ministro del Interior de Gadafi antes de unirse a los rebeldes a comienzo de la revuelta que se inició en febrero.

Abdul Jalil dijo que se iba a interrogar a Younes en relación a “un asunto militar”, pero que él y sus dos asistentes fueron muertos a tiros antes de llegar al lugar del interrogatorio.

Agregó que Younes fue “uno de los héroes de la revolución del 17 de febrero”, fecha de las primeras protestas contra Gadafi.

Aunque criticó a Gadafi por buscar romper la unidad de las fuerzas rebeldes, no dijo directamente que los asesinos de Younes tenían vínculos con el régimen. En cambio, emitió una dura advertencia sobre los “grupos armados” en ciudades que están en poder de los rebeldes, diciendo que si no se unían a la lucha contra Gadafi corrían el riesgo de que las fuerzas de seguridad los arrestaran.

Tras la conferencia de prensa se reportaron disparos fuera del hotel de Bengasi donde tuvo lugar.

También hubo por lo menos tres fuertes explosiones en el centro de Trípoli poco después de que las fuerzas rebeldes anunciaron la muerte de su comandante en jefe.

La primera se oyó a las 10.20 de la noche (20.20 GMT) y, la segunda, unos minutos después, mientras la televisión libia informaba que aviones sobrevolaban la capital, que ha sido blanco de los ataques aéreos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Ofensiva rebelde

Mientras, combatientes de la oposición en las occidentales montañas de Nafusa lanzaron ataques contra varios poblados controlados por el gobierno, buscando expulsar a las fuerzas leales a Gadafi y abrirse paso hacia la frontera.

Para mediodía, los rebeldes habían tomado y perdido la localidad de Al-Jawsh y llegado a las afueras de Ghazaya, importante base de las tropas de Gadafi, cerca de la frontera con Túnez.

Hubo cuatro rebeldes muertos y 10 heridos, mientras que 18 soldados leales al régimen fueron capturados, según fuentes de la oposición.

James Bays, de Al Jazeera, quien siguió el avance rebelde hasta Al-Jawsh, dijo que los combatientes primero tomaron el pueblo, pero un contraataque los tomó por sorpresa.

Pese a azotar a esa localidad con fuego de artillería, algunas fuerzas del régimen aparentemente permanecieron en el lugar, mientras que otras dispararon cohetes Grad tras el ingreso de los insurgentes.

Más al occidente, los rebeldes bombardearon Ghazaya con tanques y “armas de largo alcance” durante toda la noche del miércoles, preprarándose para el ataque, señaló una fuente de la oposición.

La lucha por Ghazaya continuó en la tarde de este jueves, y los rebeldes dijeron haber capturado la cercana localidad de Takut. Un portavoz rebelde en Jadu anunció que los insurgentes habían tomado Ghazaya, pero otras fuentes no pudieron confirmarlo.

Cientos de camiones que transportaban a cientos de combatientes participaron en el operativo de Al-Jawsh, dijo Bays.

Éste parece haber sido el mayor ataque de las fuerzas de la oposición en las montañas de Nafusa desde que se inició el conflicto.

Reconocimiento diplomático

Gran Bretaña reconoció oficialmente el miércoles a la oposición como única autoridad legítima en Libia.

El vicecanciller de Gadafi, Khaled Kaim, condenó la decisión y, en una conferencia de prensa en Trípoli, la calificó de “irresponsable, ilegal y en violación del derecho británico e internacional”.

El gobierno “adoptará las acciones necesarias” y desafiará legalmente la medida, tanto en tribunales británicos como internacionales, agregó.

La decisión británica fue anunciada 12 días después de que Estados Unidos tomara una similar. Otras 30 naciones reconocieron al Consejo como gobierno legítimo del país. Rusia criticó estas medidas pese a considerar que Gadafi debe irse.

Gran Bretaña también pidió a todos los diplomáticos pertenecientes al gobierno de Gadafi que abandonen su territorio.

El reconocimiento británico significa que el Consejo Nacional de Transición puede enviar a su propio personal diplomático y recibir millones de dólares en fondos congelados procedentes de las ventas de petróleo.

Mahmud al-Naku, un exiliado libio en Gran Bretaña, fue nombrado embajador del Consejo, dijo el miércoles un miembro de la oposición.

Gran Bretaña transferirá al Consejo unos 147 millones de dólares en bienes congelados, y anunció que también extenderá un préstamo por 143 millones en base a fondos libios congelados.

Orden de expulsión

El actual encargado de negocios y los restantes miembros del personal diplomático libio tienen tres días para abandonar Gran Bretaña, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país.

En un mensaje de audio dirigido a los leales el miércoles, Gadafi dijo que él y su pueblo estaban “listos para sacrificarse” a fin de vencer a los combatientes libios y de la OTAN.

Desde Bengasi, baluarte de la oposición, Anita McNaught, de Al Jazeera, señaló que si los fondos congelados se entregan a la empresa petrolera que mencionó en su declaración el ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, William Hague, podrán destinarse a reparar un oleoducto que conecta con uno de los mayores pozos petroleros del país, en Soriya.

El presidente del Consejo, Mustafa Abdul Jalil, dijo el miércoles en Bengasi que la decisión de Gran Bretaña da “impulso político y económico” a los rebeldes.

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