Publicado en: 06/05/2011

La racha de Andre Ethier es un alivio a los malos tiempos que viven los Dodgers

Andre EthierLOS ANGELES, (ESPN).- En medio de los turbulentos tiempos que se viven alrededor de los Dodgers de Los Angeles, la racha de bateo que tiene vigente el jardinero Andre Ethier viene siendo como un oasis en el desierto, un remanso de paz en la guerra, la cura durante la epidemia.

Lamentablemente, ni aún un esfuerzo tan titánico ha sido suficiente para hacer olvidar a los atribulados fanáticos la enorme nube negra que se cierne sobre el equipo de Grandes Ligas más popular de la costa oeste de Estados Unidos.

Especialmente con Frank McCourt haciendo un tour por todas las emisoras del pacífico para explicar por qué merece seguir al frente del equipo y de como todo lo que está pasando no es su culpa, sino el resultado de una trama internacional armada por el comisionado de Grandes Ligas, los medios de comunicación y Al-Qaeda.

 

“Espero que [la racha] ayude en algo, especialmente si ganamos partidos, que es la meta importante”, dijo Ethier a ESPNDeportesLosAngeles.com. “Los fanáticos se merecen que tengamos un gran desempeño”, agregó.

Ethier, quien descansó el miércoles para aliviar una inflamación en el codo izquierdo, viajó con el resto del equipo a Nueva York para una serie de fin de semana contra los Mets. Ethier ha pegado al menos un imparable por 29 juegos consecutivos, la segunda mejor seguidilla en la historia de los Dodgers.

El hijo de una mexicana y un canadiense francófono con ascendencia cherokee necesitaría batear imparables en los tres juegos en Queens para superar el récord de la franquicia, en poder de Willie Davis (31 juegos) desde 1969.

 

“No me pongo presión. Estoy claro sobre algo: En béisbol puede pegar cuatro buenas líneas y aún así irte de 4-0 o batear un elevadito con bate quebrado y conseguir un hit”, dijo Ethier, quien batea .387 (111-43) con 10 dobles, tres jonrones y 17 impulsadas durante la racha, que comenzó el 2 de abril.

 

“Lo importante es seguir adelante y no pensar en lo que hiciste en el juego anterior”, agregó el jardinero derecho.

 

Los Angeles (15-17) está jugando por debajo de .500, pero pudo ser peor tomando en cuenta que tienen en lista de lesionados al lado izquierdo de su cuadro interior (3B Casey Blake y el SS Rafael Furcal), que James Loney ha bateado por debajo de .200 por la mayor parte del año y que el cerrador Jonathan Broxton se ha convertido en un pirómano peligroso.

 

Una racha como la de Ethier debería ser el gancho perfecto para incentivar a los fanáticos de uno de los clubes que tradicionalmente están entre los mejores en asistencia– los Dodgers han llevado más de 3 millones de fans por 10 años seguidos y promediaron más de 43 mil por juego en últimas 7 temporadas–, pero las cosas no han funcionado de esa manera.

 

Con 37,157 fans por juego, Los Angeles es séptimo en asistencia en la temporada, pero va por debajo del promedio del sotanero Minnesota (38,830) y el pequeño estadio de los Medias Rojas de Boston (37,463).

 

Los principales medios de Los Angeles han dado mayor combertra a la racha de Ethier desde que se acercaba a los 20 juegos, pero nada comparado con la atención que recibe diariamente la situación general del equipo y la guerra en los tribunales entre Frank y Jamie McCourt, así como la batalla del visible propietario con Grandes Ligas, que nombró un supervisor para todas las operaciones de la franquicia.

 

La información publicada el miércoles por el periódico Los Angeles Times acerca de que los Dodgers podrían enfrentar falta de liquidez para pagar la nómina salarial del 31 de mayo no ayuda mucho tampoco. El comisionado Bud Selig puso a Mccourt en dos strikes cuando nombró a Tom Shieffer como monitor y posiblemente termine de poncharlo y mandarlo a casa si su oficina se ve obligada a cumplir los compromisos financieros de los Dodgers.

 

“No es una situación cómoda, pro hacemos lo que tenemos que hacer”, dijo Ethier. “Al final de cuentas, lo importante para nosotros es lo que pasa en el terreno y no lo que pasa en las oficinas o las gradas”, agregó.

 

“Lo que está haciendo Ethier matiene a los fanáticos concentrados en el equipo y en béisbol. Ellos están apoyándolo y disfrutándolo, aún sin estar en el estadio”, dijo el coach dominicano Manny Mota.

 

El gerente general Ned Colletti, el hombre que básicamente tiene la obligación de mantener a sus jugadores enfocados en béisbol, piensa que la racha de Ethier es positiva, pero por sus palabras se puede percibir que tiene otras cosas más importantes en la cabeza actualmente.

 

“Pienso que la racha es buena para el club, para el jugador. Andre está en el medio de la alineación y cuando se embasa ofrece más oportunidades a Juan Uribe y los otros muchachos de empujarlo. No hay forma de algo así sea negativo”, dijo sin mucha emoción el miércoles.

 

Aún si Ethier rompiera el récord de Grandes Ligas para juegos consecutivos con imparables (56 de Joe DiMaggio en 1941) eso no serviría para reconciliar a Jamie y Frank y a Frank con Selig y a los fanáticos con la oficina central de los Dodgers.

 

Pero viéndolo desde el punto de vista positivo, las cosas podrían estar peor si no fuera por la racha de Ethier.

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