Publicado en: 29/04/2011

La negociación perjudico la relación en NY

Derek JeterNEW YORK, (ESPN).- La relación entre Derek Jeter y el gerente general de los Yankees de Nueva York, Brian Cashman, sufrió daños serios y quizás irreparables durante las negociaciones de contrato el pasado otoño, según un libro sobre el capitán de los Yankees del columnista de ESPN New York, Ian O’Connor.

El libro, “El capitán: El viaje de Derek Jeter”, expone en detalle una entrevista del 30 de noviembre en la que Jeter, su agente Casey Close y el abogado de Creative Artists Agency Terry Prince se reunieron con Cashman, el presidente del equipo Randy Levine y el codueño Hal Steinbrenner para zanjar sus diferencias.

La cumbre en Tampa duró cuatro horas, pero Jeter se quedó por tan sólo los primeros 45 minutos, diciéndole a sus jefes — especialmente a Cashman — cuán enojado estaba con el hecho de que habían revelado en público los detalles de sus negociaciones.

Cuando Jeter se paró para irse del cuarto, Cashman le pidió al campocorto que se sentara y lo escuchara. “Tú dijiste que lo único que querías era lo que fuera justo”, le dijo el gerente general al paracorto. “¿Por cuánto tenemos que superar la oferta más alta para que sea justo?”.

 

Jeter, quien no recibió otras ofertas en su primer paso por la agencia libre, al final firmó un contrato garantizado por tres años y $51 millones, más un año opcional y bonos por rendimiento. Pero las negociaciones a menudo fueron difíciles.

 

Cuando Close le dijo al columnista del Daily News Mike Lupica que la postura de negociación de los Yankees era “desconcertante”, Hal Steinbrenner le dio a Cashman luz verde para llevarle la pelea a Jeter y Close en los medios de comunicación.

 

El comentario citado que más enfadaría a Jeter fue el que Cashman le hizo a Wallace Matthews de ESPNNewYork.com, quien citó al gerente general diciendo que Jeter debería probar el mercado para “ver si hay algo que él preferiría más que esto”.

 

Levine se reunió con Jeter en el hogar del campocorto en el Trump World Tower el día antes de que finalizaría su contrato. Según el libro, Jeter le dijo a Levine que necesitaba más dinero en la propuesta de bonos por rendimiento en la oferta de los Yankees, bonos ligados a premios tales como JMV de la liga, JMV de la Serie Mundial o la serie de campeonato de la Liga Americana, Bate de Plata y Guante de Oro.

 

Jeter pasó un par de horas haciéndole una petición apasionada a Levine, quien era el policía bueno contrapuesto al policía malo de Cashman. Levine quedó tan prendado de los argumentos de Jeter que un directivo estimó que el campocorto ganó unos $4 a $5 millones adicionales en esa reunión antes de firmar la tarde siguiente en una suite del Regency.

 

El libro de O’Connor demuestra otros momentos incómodos entre Jeter y Cashman. Cuando la relación entre Jeter y Alex Rodríguez estaba en su punto más frío en el 2006, los dos coincidieron buscando atrapar un elevado el cual dejaron caer en una derrota por paliza ante los Orioles. Después de que la pelota cayó sin más a la tierra, Jeter fulminó a A-Rod con la mirada a plena vista de todo el mundo en el parque de pelota.

El entonces piloto Joe Torre reprendería al tercera base y al campocorto por dejar la pelota caer, pero Cashman le pidió a su manager que hiciera más. El gerente general le pidió a Torre que le hablara a Jeter sobre mejorar su relación con A-Rod. Cuando Torre se rehusó, Cashman afrontó a Jeter personalmente.

“Escucha, esto tiene que parar”, le dijo el gerente general al capitán. “Todo el mundo en la caja de la prensa, cada directivo del equipo, todo el mundo que observaba, te vio mirar la pelota en el suelo y mirarlo a él con asco como si estuvieras diciendo, ‘Ése es tu enredo, resuélvelo tú'”.

 

“Enséñame el video”, le dijo Jeter a Cashman incrédulo. “Enséñame el video”.

 

El gerente general no se molestó, pero le advirtió a Jeter que se esforzará más por llevarse bien con Rodríguez, si tan sólo por la percepción. Un amigo de Jeter estuvo de acuerdo con Cashman y le dijo al campocorto que intentara hacer que A-Rod se sintiera bienvenido en el clubhouse.

 

“Ahora suenas como todos los demás”, le dijo Jeter a su amigo, según el libro. “¿No crees que lo he intentado? Lo intento, y a veces simplemente debo alejarme y regresar e intentarlo de nuevo, pero tú sabes que he tratado. Y cada vez que trato, él hace algo para rechazarme”.

 

En el 2007, Cashman decidió que tenía que tomar cartas en el asunto sobre la defensa en declive del campocorto, y no le pidió al recién contratado Joe Girardi que estuviera en la reunión por miedo a destruir la relación manager/capitán antes de darle una oportunidad de forjarse a esa relación.

 

Así que Cashman se reunió con Jeter en un restaurante en el este del Alto Manhattan, y el gerente general sostiene que no estaba ansioso por atacar a un ícono amado. “Si tuvieras una hija”, dice Cashman en el libro, “querrías que ella se casara con Derek Jeter. Es una gran persona”.

 

Pero el gerente general cumplió con el trabajo por el que le estaban pagando, diciéndole a Jeter que el equipo necesitaba que él mejorara su guante en el receso de temporada. Según el libro, Cashman tenía la impresión de que Torre ya había abordado el tema con el campocorto para mejorar su nivel defensivo y sobre una posible mudanza de posición, a la larga, hacia el bosque central.

 

Jeter dejó mudo a Cashman al decirle que Torre no había mencionado tal cosa. El gerente general le aseguró a Jeter que el equipo estaba preocupado con la decadencia en su nivel defensivo. “¿Me estás diciendo que estábamos intentando ganar un campeonato cada año”, le dijo Jeter a Cashman, “y existía una manera en que yo podía mejorar para ayudarnos a lograr eso, y nadie me lo dijo? … Yo puedo hacer todo lo posible por mejorar'”.

 

“No pienso que deberías estar en contra de un intento por mejorar”, le diría Jeter a O’Connor sobre la reunión con Cashman. Ante la pregunta de si estaba de acuerdo con la sugerencia de Cashman de que él necesitaba mejorar a la defensiva, Jeter dijo, “¿Por qué no lo estaría? Es importante mejorar y estar dispuesto a escuchar”.

 

El lunes, Jeter trató de distanciarse del libro, diciéndole al diario New York Post: “Asegúrense de que todo el mundo sepa que no es mío. No tuve nada que ver con ese libro”.

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