Publicado en: 13/03/2012

Jefe del fútbol brasileño, acusado de corrupción, renuncia al cargo

Ricardo-Teixeira

Ricardo Teixeira (i), de 64 años, renunció este lunes al cargo y a la jefatura del Comité Organizador de la Copa del Mundo de 2014

RIO DE JANEIRO (AFP) – El mandamás del fútbol brasileño durante más de dos décadas, Ricardo Teixeira, de 64 años, renunció este lunes al cargo y a la jefatura del Comité Organizador de la Copa del Mundo de 2014, presionado por denuncias de corrupción que se acumulan desde hace años.

Teixeira ya había pedido el jueves licencia médica. Su renuncia definitiva de ambos cargos fue anunciada en conferencia de prensa por el presidente en ejercicio de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Jose Maria Marin, en la sede de la entidad, en Barra da Tijuca (Rio de Janeiro).

“Hoy dejo definitivamente la presidencia de la CBF”, dijo Teixeira en una carta leída por Marin, que lo reemplazó al frente de la entidad rectora del fútbol brasileño.

Marin, de 79 años, ex gobernador de Sao Paulo, culminará el mandato de Teixeira al frente de la CBF en 2015, tal como prevé el reglamento de la entidad, que otorga la preferencia al vicepresidente de más edad. El dirigente, que prometió “continuidad”, también integrará el COL junto a los ex astros del fútbol brasileño Ronaldo y Bebeto.

Desde hace años Teixeira es acusado de corrupción pero siempre ha mantenido su inocencia, y hasta ahora siempre había conseguido mantenerse al frente de la CBF, adonde llegó en 1989 de la mano de su ex suegro y protector, Joao Havelange, presidente de la FIFA durante casi un cuarto de siglo.

“Hoy podemos festejar. Exterminamos un cáncer del fútbol brasileño”, señaló el ex jugador y diputado federal Romario, al comentar la noticia en su página de Facebook y pedir una “limpieza general” en la CBF.

“Esta es una victoria de la ciudadanía brasileña (…) Esto representa una clara victoria del gobierno de Dilma Rousseff que dejó claro desde que asumió que no trabajaría con él. Se abre ahora la perspectiva de una Copa más transparente”, opinó el analista deportivo Juca Kfouri, que sigue desde hace años la carrera de Teixeira.

Tras el anuncio, el ministro de Deportes, Aldo Rebelo, se limitó a señalar que el gobierno “seguirá trabajando en armonía para el éxito de las tareas comunes necesarias al éxito” del Mundial.

Teixeira fue involucrado en el mayor escándalo en la historia de la FIFA a finales de la década de 1990, cuando varios dirigentes fueron acusados de recibir sobornos de la agencia de marketing ISL a cambio de los derechos de televisación de Copas del Mundo.

Entre 2000 y 2001, fue investigado por apropiación indebida de fondos, lavado de dinero y ocultamiento fiscal, a raíz de las relaciones de la CBF con Nike, entonces auspiciante oficial de la selección brasileña. Todos los procesos fueron archivados por pedido de la Fiscalía.

Más recientemente, fue acusado de supuestos sobrecostos de un partido amistoso entre Brasil y Portugal en 2008 por el cual se pagó a una empresa nueve millones de reales (5,2 millones de dólares al cambio actual).

Las denuncias sepultaron el sueño de Teixeira de suceder a Joseph Blatter al frente de la FIFA después del Mundial de 2014 en Brasil.

En su carta de despedida, Teixeira recuerda los títulos conquistados por la selección desde que asumió el cargo en 1989 –dos Copas del Mundo, en 1994 y 2002, tres Copas Confederaciones y cinco Copas Américas– y tacha de injustas las denuncias en su contra.

“Presidir pasiones no es una tarea fácil. Fútbol en nuestro país es asociado a talento y desorganización. Cuando ganaba, era gracias al talento, cuando perdía, imperaba la desorganización”, se quejó.

“Hice en esos años lo que estuvo a mi alcance, sacrificando mi salud y renunciando a la insustituible convivencia familiar. Fui criticado en las derrotas y subvalorado en las victorias”, escribió.

Marin, el nuevo presidente de la CBF, estuvo involucrado en una polémica en enero, cuando fue filmado colocándose en el bolsillo una de las medallas destinadas a los jugadores del club Corinthians en la premiación de los campeones de la Copa Sao Paulo de Juniors.

La Federación Paulista de Fútbol (FPF) dijo entonces que la medalla era destinada a Marin, pero en la ceremonia uno de los goleros del Corinthians se quedó sin medalla. La entidad recién le envió una después de la fiesta.

“Espero que Marin, que robó una medalla de un jugador del Corinthians (…) no haga de eso una constante en la CBF. Sino, tendremos que exterminar también el sida”, opinó Romario.

Publicidad Pagada

anuncie