Publicado en: 23/06/2011

¿A qué hora debo entrenar?

Correr, ¿A qué hora debo entrenar?Hoy en día, debido a nuestro ritmo de vida (laboral, familiar…) nos es difícil poder escoger a qué horas entrenar. Sencillamente entrenamos a la hora que podemos y muchas veces, de un día para otro, no sabemos si podremos entrenar a una hora o a otra.

Y como nosotros mismos somos quienes nos conocemos mejor, sabemos que hay unas horas en las que estamos más predispuestos a entrenar y/o rendir mejor.

Entrenar yo lo asemejo a estudiar. Por más que me ponga delante de los libros si no estoy por lo que tengo que estar y no me siento a gusto, por más que me ponga a leer no me va a entrar nada en la cabeza.

¿Qué es mejor? Ir hoy al gimnasio aunque no tenga muchas ganas y entrenar al 60 o 70% o esperar a mañana o pasado que a lo mejor cogeré el entreno estando más motivado y podré entrenar al 100%?

Es de suponer que cada uno sabe cuáles son las horas en las que su cuerpo está más activo, más presto a asimilar cualquier estímulo.

Si digo que de media mañana hasta media tarde, es cuando el cuerpo tiende a recibir mejor cualquier estímulo, la mayoría estaremos de acuerdo. Tanto para entrenar, como para estudiar, como para cualquier tipo de actividad.

Cuando nos vamos a dormir, el cuerpo se relaja y  aprovecha para regenerar los sistemas que durante el día hemos ido agotando. Entonces, cuando nos levantamos a primera hora de la mañana no tendremos a nuestro cuerpo preparado para hacer ninguna actividad muy intensa.

Habremos estado las últimas horas durmiendo, reposando, cargando pilas y no estaremos como para hacer ninguna actividad que requiera de mucho esfuerzo.

A medida que vaya avanzando el día, nuestro cuerpo se pone a tono, ya hemos comido algo y estaremos listos para cualquier actividad. Y a medida que avance la tarde y debido a un progresivo agotamiento tanto físico como psíquico, nuestro cuerpo ya no es tan capaz de asimilar los esfuerzos y las grandes cargas de trabajo.

Ahora bien, según nuestras características, nuestro estilo de vida, nuestras necesidades, nuestro ritmo vital, puede hacer que nuestro cuerpo sea realmente eficiente a primeras horas de la mañana o a últimas de la noche. El cuerpo se adapta prácticamente a todo.

Mucha gente entrena en ayunas (aunque no a mucha intensidad) y otros optan por entrenar a última hora del día puesto que se encuentran con la cabeza despejada y es su momento de relax.

También es verdad que si me preparo para un reto y que este empieza a las 9 de la mañana, deberé entrenar de manera que mi organismo esté a punto para esa hora. Entrenamientos a primera hora de la mañana, habituar a mi cuerpo a levantarse de madrugada y aprender a comer a esas horas serán la tónica habitual.

A veces no tenemos más remedio que entrenar a horas “intempestivas” por culpa de las características de nuestro reto. Y aquí sí que no tenemos opción.

Si la maratón empieza a las 9 de la mañana y  yo siempre entreno a las 5 de la tarde, me puedo encontrar con grandes problemas el día de la maratón. Si me tengo que levantar a las 5 de la madrugada, hacer un buen desayuno y un buen calentamiento, cuando ni yo ni mi cuerpo no están acostumbrados a ello, lo más seguro es que fracase.

Nuestro cuerpo se adapta rápido, pero deberemos hacer algún entrenamiento recreando la situación que nos encontraremos en competición.

En definitiva, mi opinión es que para entrenar al máximo de nuestras posibilidades, para hacer entrenamientos intensos la mejor hora es la que va de media mañana hasta media tarde.

Pero si por  los motivos que fuere (horarios laborales, familiares, preparación de un reto…) debo entrenar en horarios que a priori no me irán muy bien,  tenemos que saber que nuestro cuerpo se adaptará; tardará más o menos, lo haremos más o menos progresivamente, pero seremos capaces de adaptarnos. Aprendamos a escuchar a nuestro cuerpo y démosle lo que nos pide.

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