Publicado en: 23/01/2012

HRW cuestiona a Cuba, Venezuela y México, expresa inquietud por Ecuador

raul-castro-y-hugo-chavez

Los presidentes Raúl Castro (i) de Cuba y el de venezuela, Hugo Chávez (D).

EL CAIRO (AFP) – La organización Human Rights Watch (HRW) señaló este domingo que Cuba sigue siendo el único país latinoamericano que reprime todo disenso, denunció el deterioro de los derechos humanos en Venezuela y advirtió que la represión del crimen organizado incrementa la violencia en México.

En el capítulo americano de su informe mundial sobre derechos humanos en 2011 divulgado en El Cairo, HRW señaló también que los poderes obtenidos por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, pueden lesionar la libertad de expresión y la independencia judicial.

“Cuba se mantiene como el único país latinoamericano que virtualmente reprime toda forma de disenso político”, advierte el informe.

“En 2011 el gobierno (del presidente Raúl Castro) siguió imponiendo la conformidad política mediante arrestos breves, golpizas, actos de repudio público, exilio forzado y restricciones a los viajes”, añade.

“Los cubanos que critican al gobierno son objeto de cargos criminales. No acceden a las garantías del debido proceso, como el derecho a la defensa o audiencias públicas e imparciales en un tribunal competente, independiente e imparcial”, precisa HRW.

“En la práctica, las cortes (judiciales) están ‘subordinadas’ a los poderes Ejecutivo y Legislativo”, advierte.

El documento afirma además que en Venezuela la situación de los derechos humanos es “precaria”.

“El debilitamiento del sistema democrático de equilibrio de poderes bajo el gobierno del presidente Hugo Chávez ha contribuido a una precaria situación de los derechos humanos”, señala.

“El gobierno sistemáticamente ha socavado el derecho a la libertad de expresión, la actividad sindical y la capacidad de acción de los grupos defensores de los derechos humanos”, indicó HRW.

La organización dice que los legisladores chavistas “aprobaron diversas leyes que aumentaron la capacidad del gobierno de restringir derechos”.

En su informe sobre México, apunta que las acciones de las fuerzas de seguridad movilizadas para combatir bandas criminales que, a su vez, libran guerras entre sí, alimentan la violencia.

“Los esfuerzos de la administración del presidente Felipe Calderón condujeron a un significativo aumento en las muertes, torturas y otros abusos de las fuerzas de seguridad lo cual empeoró el clima de anarquía e ilegalidad en muchas partes del país”, dice HRW.

“Periodistas, defensores de los derechos humanos y migrantes son blanco de ataques de grupos criminales por cuanto México no ha conseguido asegurarle protección a esos grupos vulnerables”, añade.

Sobre Ecuador, HRW expresó su inquietud por el futuro de la libertad de expresión y el poder judicial.

“En un referéndum realizado en mayo de 2011 el presidente Rafael Correa obtuvo un mandato popular para reformas constitucionales que podrían aumentar significativamente el poder del gobierno para controlar los medios de comunicación e influir en la designación y destitución de jueces”, dijo HRW.

Al examinar a Colombia, HRW afirmó que en su primer año de gobierno el presidente Juan Manuel Santos mostró “más preocupación por los derechos humanos que su antecesor” Álvaro Uribe (2002-2010).

No obstante advierte que sindicalistas, periodistas y activistas sociales siguen siendo perseguidos, secuestrados o asesinados por actores del conflicto armado interno que desde hace décadas sacude a Colombia.

Sobre Brasil, HRW apuntó que varias organizaciones policiales incurren “con impunidad en prácticas abusivas” y la violencia por conflictos de tierra campea en varias zonas del país.

En su análisis sobre Argentina elogia los procesos judiciales por crímenes de la dictadura (1976-1983). Empero HRW dice tener “preocupaciones significativas” sobre “deplorables condiciones en las prisiones, torturas y restricciones arbitrarias a los derechos reproductivos de las mujeres”.

De Chile afirmó que el presidente Sebastián Piñera reformó las leyes contra el terrorismo y el sistema de justicia militar “eliminando importantes elementos que eran incompatibles con los estándares internacionales del debido proceso.”

Apunta que los jueces militares ya no tienen jurisdicción sobre civiles pero mantienen la potestad de enjuiciar a los policías acusados de abusos a los derechos humanos.

Publicidad Pagada

anuncie