Publicado en: 21/11/2011

Fiscal del TPI Moreno Ocampo viaja a Libia para negociar la entrega de Saif al Islam

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El fiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno Ocampo.

(RNW).- El fiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno Ocampo, viaja esta semana a Libia para intentar que las autoridades entreguen al tribunal a Saif al Islam Gadafi, una misión complicada puesto que ellas quieren juzgarlo en el país.

“El test para el fiscal es hallar el equilibrio adecuado entre respetar a las nuevas autoridades y recordarles sus obligaciones”, explica a la AFP Dov Jacobs, profesor de derecho internacional de la universidad de Leiden (oeste de Holanda).

Durante su visita a Libia, el fiscal abordará con el nuevo Gobierno libio la entrega de Saif al Islam, hijo del difunto líder Muamar Gadafi, y del ex jefe de los servicios secretos libios Abdalá al Senusi, sobre los que pesan órdenes de arresto del TPI desde el 27 de junio.

Saif al Islam, de 39 años, detenido el sábado por la noche en el sur de Libia, y Abdalá al Senusi, de 62 años, arrestado el domingo en el sur del país, están acusados de crímenes contra la humanidad cometidos desde el 15 de febrero hasta, por lo menos, finales de ese mes.

El TPI tiene competencia en Libia en virtud de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU aprobada el 26 de febrero.

En cuanto llegue a Trípoli, Moreno Ocampo deberá “ser lógico y claro con las autoridades libias sobre lo que les exige la ley”, considera un experto en justicia internacional de la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch, Richard Dicker.

“Pero tendrá que hacerlo de forma muy respetuosa y respetar al pueblo libio. Debe tener en mente que su competencia está limitada a algunas semanas en febrero, y que los libios sufrieron bajo el régimen de Gadafi durante las últimas cuatro décadas”, añadió.

Las autoridades libias anunciaron el domingo su intención de organizar ellas mismas el juicio de los dos hombres, desoyendo así un sinfín de llamamientos de la comunidad internacional pidiendo su entrega al TPI.

Este tribunal sólo puede juzgar a los autores de genocidio, crímenes contra la humanidad o crímenes de guerra cuando la justicia de sus países de origen no quiere o no puede llevar a cabo una investigación o imputarlos.

Si las nuevas autoridades libias quieren juzgar en su país a Saif al Islam, sucesor oficioso de su padre, y a Al Senusi deberán presentar una demanda en este sentido ante el TPI y convencerla de que están en condiciones de hacerlo.

“Ante el desplome total del sistema judicial libio y las dificultades para hallar jueces imparciales e independientes, ante lo que le ha sucedido (…) a Gadafi, todo sugiere que tendrán grandes dificultades para convencer al TPI”, asegura a la AFP el asesor legal de Amnistía Internacional para justicia internacional, Christopher Hall.

Varios analistas expusieron la idea de que el juicio se celebre en Libia, pero bajo la responsabilidad y autoridad del TPI, con sede en La Haya, aunque reconocen que esta solución conlleva problemas de seguridad.

“No hay más que una opción”, estima Hall: “Libia tiene la obligación, conforme a la resolución 1970 del Consejo de Seguridad, de entregar a estas dos personas rápidamente al TPI”.

“Es un test crucial para el Gobierno libio. Sería un error ignorar o menospreciar la resolución del Consejo de Seguridad que comenzó todo el proceso al ser adoptada por unanimidad en febrero”, sostiene Richard Dicker.

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