Estrategia dominicana contra el coronavirus

Ahora los marginados, indigentes y moribundos son la diana del mercado electoral, la detección de los apestados es aleatoria, no se tomaron las precauciones a tiempo y no se aceptan cooperaciones ni voluntarios, los oligarcas de Santiago, fascinados tradicionales por los altos cargos públicos no han dado la cara ante la crisis, los candidatos han suspendido las labores proselitistas, tele maratones, fondos de contingencia, precios administrados, moratoria, esfuerzo fiscal y monetario son los temas del momento, las raciones se reparten sin ningún protocolo de bioseguridad, el candidato presidencial oficialista hace, recibe y distribuye las donaciones a la vez que dirige las operaciones contra el virus chino.

Se aplican testes aleatorios a los sospechosos de primera línea,  se activan los comités de emergencia locales, se desinfectan ciudades, se abarrotan las oficinas de asistencia social, la peste no es política, pero es enemiga de todos, nos ha impuesto una emergencia sanitaria sin tregua, la campaña política hay que rediseñarla y las elecciones hay que posponerlas, ningún candidato representa cambios estructurales, más les vale a nuestros líderes conciliar en estos momentos difíciles, el show debe seguir, la vida continúa, hay que recuperar la economía a sabiendas de que las desigualdades y discriminaciones son imparables en nuestra sociedad, la guerra contra el virus corona se gana por estrategia, él nos ha invadido, ocupa nuestro territorio, está el muerto al pecho, nos está ganando, hay que re direccionar las actividades sanitarias, hay que aterrizar 24/7 en el campo de batalla.

El aspecto asistencial es difícil, los insumos son escasos, esa forma mediática, de confrontar el virus manos militares y burocráticas deja mucho que desear, esto demanda una perestroika y una glasnost, no sepan tanto y planifiquen los operativos de mejor manera, no marginen al CMD ni a los galenos chamuchinas, declaren de utilidad pública y militaricen las clínicas privadas, aplíquenle el espíritu de la ley a las aseguradoras que se niegan a servir a sus afiliados, socialicen los protocolos y pónganlos en práctica, cada paisano es un veedor, pero nunca aparece la credibilidad, ni la transparencia, ni mucho menos los recursos, no politicen la crisis, no hagan demagogia con los infelices, si los médicos ni ropa tienen, mucho menos los ciudadanos pobres, estos viven hacinados y no hay forma de que tomen medidas higiénicas preventivas ni distanciamiento social.

Aún no tenemos enfoque social efectivo, solo aislando a los infelices contagiados y a sus contactos podría detenerse la propagación de la peste china, la normalización es a largo plazo, las empresas no deben detenerse, hay que reabrir las escuelas, dejar en cuarentena a los vulnerables, con cautela, gradualidad y esquema de seguridad, para este caso los modelos matemáticos no son eficientes, la inmunidad del rebaño tampoco, la capacidad de transmisión de este bicho es enorme, los algoritmos son tan buenos como la calidad de los datos disponibles, lamentablemente nuestro sistema de información es mediocre, los países no son comparables, las decisiones del gobierno son muy difíciles, ese leviatán es mucho más rápido que los investigadores, los científicos y los matemáticos.

Por Edgar Marcano
Desde Montreal-Canadá

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