Publicado en: 29/03/2018

Esto es lo que podríamos hacer con las emisiones capturadas de CO2, según un estudio

El CO2 recogido podría usarse para materias primas, biocombustibles, productos farmacéuticos o combustibles renovables.

Las miles de toneladas métricas de dióxido de carbono (CO2) emitidas por las centrales eléctricas cada año podrían recogerse eficientemente en la próxima década, y ser convertidos en moléculas útiles para materias primas, biocombustibles, productos farmacéuticos o combustibles renovables. Esto es lo que afirma un artículo publicado en Joule por un equipo de científicos canadienses y estadounidenses describe qué deberíamos hacerse y cómo con ese CO2.

El funcionamiento sería similar al de la fotosíntesis, según los investigadores, de la Universidad de Toronto (Canadá) y el Laboratorio Nacional de Energía Renovable de Estados Unidos. Del mismo modo que una planta absorbe dióxido de carbono, luz solar y agua para producir azúcares por sí misma, la nueva tecnología extraería energía del sol u otras fuentes renovables para convertir el CO2 en pequeñas moléculas de bloques de construcción.

El análisis identificó una serie de moléculas pequeñas posibles que tienen sentido económico y podrían hacerse mediante la conversión de CO2 capturado: el hidrógeno, el metano y el etano podrían usarse en biocombustibles; el etileno y el etanol podrían servir como bloques de construcción para una gama de bienes de consumo; y el ácido fórmico derivado del CO2 podría ser utilizado por la industria farmacéutica o como combustible para pilas.

La conversión del carbono ha sido criticada por no ser económicamente factible, particularmente debido al costo de la electricidad para que se produzcan estas reacciones químicas. Las tecnologías actuales que pueden capturar los desechos de CO2 aún están poco desarrolladas, pero los autores afirman que dentro de 5 a 10 años, será posible una recogida eficiente gracias a la electrocatálisis, que estimula las reacciones químicas a través de la electricidad; y dentro de 50 años, las máquinas moleculares o la nanotecnología podrían impulsar la conversión. Otra limitación de este proceso, no obstante, es que existen pocas fábricas con una gran huella de carbono que emitan CO2 puro, necesario para la conversión.

Por Beatriz de Vera/N+1