Publicado en: 23/06/2011

El viaje del Presidente, el ‘Paquetazo’ y las protestas

LOS MATICES.– Cuando José Francisco Peña Gómez regresaba jubiloso de Europa, contando, como el muchacho pobre al que los Reyes habían dejado bicicleta, que se había juntado con “los blancos de verdad”, los dominicanos reaccionaban con sentimientos encontrados. Unos con burla, otros complacidos.

Era cierto que el fenecido líder perredeísta compartía de igual a igual con reconocidos líderes del mundo que eran sus compañeros en la Internacional Socialista. El galo Francois Miterrand, el español Felipe González, el sueco Olof Palme, etc.

Tampoco había dudas de que lo apreciaban por su color, por su origen social y destino geográfico. Incluso, con los  remordimientos de conciencia propios del Primer Mundo ante un representante del Tercero.

Claro que él los deslumbraba con la oratoria de tonos graves de quien necesita hablar alto para que lo puedan escuchar. Ahora se reproduce el trance, con diferencia de matices, puesto que el presidente Leonel Fernández no se vuelve loco como Peña Gómez, pero delira (también) al creerse profeta en tierra de profetas…

¿VIENEN?.- Nadie duda de que a Toni Blair le saldrá una invitación a dar una charla o en el Palacio Nacional o en el local de Funglode, pues a tanta insistencia de que el presidente Leonel Fernández se reunirá con el ex primer ministro británico, es lo menos que puede hacer.

Además, Blair vive de eso, y gana más dinero ahora, como conferencista, que cuando era jefe de gobierno de Inglaterra. Igual podrían venir en visita oficial el presidente de la Autoridad Nacional Palestina Mahmoud Abbas y el rey de Jordania Abdullah II bin al-Hussein.

Aunque no hay que hacerse muchas ilusiones, pues esas naciones se gobiernan con otros criterios y sus dirigentes no viven de vacaciones en vacaciones. Como es la idea que se tiene del dominicano.

El mandato del presidente Fernández goza de una suerte divina, como los reyes antiguos, pues las crisis se resuelven solas, como se vio con el déficit fiscal, y, ni los ciclones se atreven a incursionar en su ausencia. Lo de intervenir y solucionar el problema árabe-israelí es otro cantar, y en su voz ñdiga lo que digañ suena como imposible…

DE CHARLA…- El presidente Leonel Fernández dio una charla en España sobre el significado del 15 M. Es decir, que se sintió en mayor capacidad que los propios españoles, que fueron los que escenificaron esa jornada, para entender y explicar el fenómeno. El caso mueve a curiosidad, pues sus gestos son extraordinarios.

Se le supone con obligaciones en su país, pero él actúa como un conferencista itinerante. Un Noam Chomsky o un Alain Touraine, por ejemplo. Ya el 15 M no es el 15 de mayo, puesto que los manifestantes, al hacer otra protesta, le pusieron otro nombre, que es como decir nueva fecha. 19 J, que es 19 de junio.

En el original son los mismos postulados, pero en las copias hay variantes. De seguro que el presidente Fernández no hablará del 19 J, pero pudiera hacerlo, pues aquí no se producen movimientos con el mismo aliento o iguales propósitos.

Las cámaras apoderadas del Paquetazo, y “los muchachos” se pasaron el fin de semana por Santiago cantándole al 4%. Una demanda que ya no tiene razón de ser, puesto que el candidato Hipólito Mejía la asumió como propia…

¿HUELGA?.- Los diputados pudieron despacharse con tranquilidad de monjes, pues aunque por los frentes del Congreso Nacional se apersonaron unos manifestantes, eran tan pocos y de gargantas tan débiles, que no afectaron los trabajos. Incluso, los diputados, para no irse en blanco, hicieron algunas modificaciones.

Ahora se habla de pequeñas movilizaciones a manera de calentamiento para realizar una huelga nacional, o general. ¡Qué bonito! Van a parar el país luego que el gobierno se salió con las suyas. Los refranes no se aprenden en la escuela, es la sabiduría que se hereda de los mayores. Se oyen en la casa, o en boca de los padres o de los abuelos.

Uno, por ejemplo, es tan contundente que dice que “después del palo dao, ni Dios lo quita”. Léase bien: Ni Dios. Debieran pensar que ya el país tiene demasiados días de fiesta, o fines de semana largos, o los llamados puentes.

Que pueden economizarse esos paros, pues hay tiempo que nunca se recupera. Además, de algún modo son cómplices del actual estado de cosas, pues no atienden verdaderamente sus cartones y creen que la lucha social es un deporte…

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