Publicado en: 10/08/2012

El país que recibe Danilo

edgar-marcano

Edgar Marcano

Un pueblo David contra una gobernanza Goliat, ministrado por una sinarquía, tras seis periodos de gobiernos liberales y revolucionarios de corte socialista, endeudado hasta donde dicen Cirilo. Un barril de pólvora donde se ha instituido, según se percibe, la corrupción administrativa.

Superamigos, supermanes, leones del endeudamiento sin parangón, turbidez, incapacidad, escasa transparencia, legado de pocos hechos, por y para los pobres. Se practica la injusticia retributiva, la queja es colectiva, pocos agradecen los beneficios de la calidad de la educación, la salud, los comestibles, el agua y la luz.

Nomina publica supernumeraria, reventada, 26/100, sacamos en materia de transparencia, trafico de influencias, favoritismo. Vergüenza nacional es el sistema eléctrico, sicariato e inseguridad ciudadana campean por sus fueros e infraestructura escolar en ruinas y hasta en estado de ruinas nuevas.

Los controles presupuestarios y sus restricciones, muy bien gracias, con mas de un 50% de los nacionales, bajo la línea del umbral de la pobreza, prima un elevado índice de hambre, cada vez  tenemos mas y mas favelas. La culebra se mata por la cabeza e ignoramos cuantas hidras tenemos y donde están, nuestra escasa competitividad es escandalosa.

Una universidad estatal en crisis de arrebato, en treta por privatizar, no se sabe si la UASD o su presupuesto. Un régimen salarial no regulado, en debate al estilo medioevo, una mafia polidireccional de 360 grados en cada sector, trabalenguas y retóricas parecen ser recursos estériles.

Creación de expectativas por encima del umbral de lo racional, al calor gubernamental aspiran hasta los pingüinos de Madagascar.

Los que se salvaron de las patas del burro socarrón, atípico y disloco, se han subido en el tren de la impunidad. Ya son hasta los hijos y los nietos los beneficiarios los beneficios de los privilegios de la sinarquía. Felizmente, una economía creciente del orden del 4%, estimulante, una baja inflación y una tasa tendiente a la baja.

Una presión tributaria asimétrica, entre los sectores que sostienen el crecimiento del PIB a pesar de la triplicación de las recaudaciones durante los últimos 8 años. Demasiados peligros se ciernen sin control, cuarentenarios, clorinadores, salamis, gas, transito, migración, seguridad ciudadana y fronteriza ,entre otros.

Ingentes esfuerzos se hacen por la promoción de los valores, en aras del bien común, enfrentando la tradición de apatía, indiferencia, desden y hartazgos, peculiares de nuestra región.

Entre la improvisación y el desden los retos superan los logros, muchos e innegables, la economía debe ser para las personas, la libertad, el desarrollo y la justicia social, empero tenemos magro crecimiento, aislamiento sectorial, falta de competitividad, escaso desarrollo humano, inmensas asimetrías sociales, violencia y exclusión.

Una onerosa contratación de nuestras explotaciones mineras, a toda maquina, contra las generaciones futuras, las comunidades y el medio ambiente. Se dispensa agua con índice de potabilización cuestionable, cientos de acueductos carecen de cloradores y tenemos el cólera al pecho, “todo una epidemia”.

Un déficit habitacional inmenso, mismo en la infraestructura polisectorial, matriz energética inclusive con una magra capacidad de generación instalada. Escaso fomento, extensión y promoción de las MYPYMES, ya el cooperativismo carece del auge y vigor de las décadas pasadas, de la participación comunitaria y contraloría social, ni se habla.

Envejecientes indigentes, sin seguridad, sin comer, sin beber y lavando su ropa ellos mismos, prácticamente aislados, misma suerte corren los discapacitados, aun hasta los edificios  públicos poseen barreras.

La salud tiende a privatizarse, todas las recaudaciones son para las aseguradoras, escasa cobertura para los contribuyentes, muy escasa atención primaria, familiar y comunitaria.

Deporte desprotegido con escasa promoción, casi todos los polideportivos en estado de ruinas nuevas, misma suerte corren los arrabalizados espacios públicos. Mal rankeados, escasamente competitivos e informales, en medio de un creciente déficit comercial, inaccesibilidad de las grandes mayorías a los bienes de primera necesidad.

Las políticas fiscal, monetaria  y presupuestaria lucen deshilvanadas, mismo la cambiaria y crediticia. El financiamiento para el desarrollo productivo no parece estar encarrilado, la promoción turística no es la mejor, tampoco su infraestructura y fomento del sector.

En la agropecuaria la tecnificación, mecanización, tecnología ni se equiparan a las décadas pasadas, misma suerte corren la seguridad alimentaria, el desarrollo exportador y su infraestructura, hasta de cuarentenarios de calidad carecemos.

Un vandalismo de moda contra la infraestructura, instalaciones eléctricas, telecomunicaciones, entre otros. Un exceso de instancias dictatoriales en la permisologia para la tramitación y sanción de los proyectos de inversión.

Ecoturismo, foresta, áreas protegidas, recursos naturales, ordenamiento territorial, cuencas hidrográficas y en general el medio ambiente, parecen ser nuestras cenicientas al carecer de todo, como medidas de mitigación del cambio climático, manejo sostenible, plan de uso y gestión, consolidación, desarrollo estratégico y explotación en orden, entre otros aspectos.

Una pseudo institucionalidad publica, excluyente, sesgada, hoy mismo las agencias DGII carecen de sellos y de plástico las agencias de cedulas, en cada ventanilla, servidores apáticos y servicios tortuosos.

Una centralización rampante, los periféricos y las masas carecen de poder local, la tentativa descentralizadora es fallida y lo participativo es utópico, mas de 220 personas han muerto de cólera. Todo una epidemia.

El exceso de tolerancia a los delincuentes es tal que frecuentemente, delincuentes, a veces convictos, son vistos postulando y hasta moralizando en los foros, imputable a la congestión, impunidad, falta de confianza, desafío e irrespeto a la ley.

Un país inseguro y una población desprotegida, cada empresa se provee de su propia seguridad privada, el servicio de inteligencia descansa aun en los calieses de los CB. emulando los CDR cubanos. La seguridad fronteriza carece de estrategia funcional, guardias y civiles se permutan para ganarse unos pesos.

En el servicio exterior nuestras agencias carecen de prioridades, profesionalización, capacidad promocional, turbios costos de servicios, poco impacto participativo en los foros internacionales y no somos proactivos para nada.

El relajo migratorio imperante amenaza nuestra soberanía, la invasión pacifica de los haitianos es una situación de hecho, letra muerta constituyen los reglamentos, ordenes, ordenanzas, aplicación de nuestros códigos, mecanismos funcionales e instrumentación.

En fin Danilo parece recibir un país quebrado, una nación en caos, un barril de pólvora.

Autor: Edgar Marcano

Me puedes seguir en: clic Twitter

Publicidad Pagada

anuncie