Publicado en: 07/12/2011

El escritor Rolando Hinojosa publica una nueva colección de ensayos y cuentos sobre la frontera

Rolando-Hinojosa

El escritor Rolando Hinojosa

DENVER, (EFE).- Una nueva colección de ensayos y cuentos de Rolando Hinojosa evidencia una vida dedicada a la cultura de la frontera.

Titulada “A Voice of My Own” (editorial Arte Público) esta colección manifiesta la realidad fronteriza de la vida y obra de Hinojosa tanto en forma como contenido.

Los 15 ensayos y 4 cuentos incluidos alternan inglés y español, no en traducción, sino según la lengua de escritura y eventual publicación.

Se trata entonces de que la estructura del libro apoye su argumento, que ha sido el argumento avanzado durante su larga carrera literaria: en la frontera, las culturas de ambos lados – y muchas veces la sangre – se mezclan orgánicamente creando así una cultura singular, de características propias y distintivas.

El autor de la aclamada serie literaria “Klail City Death Trip” creció entre dos culturas en el valle del Rio Grande al sur de Texas.

De padre mexicano y madre estadounidense, su educación fue desde primer momento bilingüe, tanto en casa como en la escuela.

“Una lengua suplantaba a la otra por un rato”, escribe, “pero eventualmente se ponían a la par”.

De su infancia bilingüe y bicultural Hinojosa se fue forjando “una conciencia de las similaridades y diferencias” que formaría su voz creativa y profesional.

Desde hace más de cuatro décadas la voz literaria de Hinojosa resuena con un tono propio, muy distinto al que más tarde habrían de perseguir las editoriales estadounidenses en su intento de atraer al lector latino.

Maestro del género detectivesco, la prosa de Hinojosa tiende a ser concisa, con atención al detalle visual.

Esta característica se aprecia en los ensayos y cuentos de la colección y en la facilidad con la que se leen.

La cultura de la frontera, según explica Hinojosa, se diferencia de las culturas que la conforman.

En su ensayo “Puentes”, Hinojosa utiliza la metáfora de esa pieza de ingeniería que separa tanto como une, para ilustrar el carácter híbrido de la cultura fronteriza.

En esas zonas, explica, los elementos se vienen mezclando desde antes de la memoria, y con el tiempo han formado una cultura única, de características propias, a veces muy ajenas a las de la cultura nacional.

“Es una cultura ‘sui generis'”, escribe, “parte de una cultura, parte de la otra, y por fin, su propia cultura”.

Una persona de la frontera, explica, tiene mucho más en común con una persona del otro lado en esa misma zona fronteriza que alguien del interior en su mismo país.

“Esto es de lo más natural”, continua, “ya que comparten los mismo espacios históricos, psicológicos, comerciales, geográficos y culturales”, además de los lazos de sangre que también tienden a unir a familias en la frontera.

Por los ejemplos que provee es evidente que la cultura fronteriza se desarrolla de manera orgánica, a pesar de las leyes, muros y puntos de aduana que intenten modificarla en base al modelo nacional.

“Lo que se debe aceptar, quieran o no, es que la cultura fronteriza es parte de la vida cotidiana, y por consiguiente se vive sin pedirle permiso a nadie,” escribe.

Este argumento se repite en varios de los ensayos, muchos de los cuales fueron discursos pronunciados en congresos académicos y literarios.

Aunque la mayor parte de los ensayos está dedicada a la cultura fronteriza donde se crió Hinojosa -y de donde parte su obra creativa-otros ensayos se enfocan en el quehacer literario, como en la corrección como parte del proceso de creación, el arte de la traducción y el campo de la literatura chicana.

“A Voice of My Own” es esencial para todo lector interesado en la cultura y literatura de la frontera, en los temas de inmigración, asimilación y discriminación, o para quienes quieran simplemente profundizar en la vida y obra de Rolando Hinojosa.

(A VOICE OF MY OWN. Rolando Hinojosa. Arte Publico.144 páginas).

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