Publicado en: 08/02/2012

El embargo, 50 años después, JFK compró 1.221 habanos el día anterior (Video)

“Expertos y disidentes cuestionan los efectos del bloqueo aplicado por EU desde 1962”

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Cubanos caminan por una calle de La Habana, donde ayer se recordaron los 50 años del embargo económico total aplicado por EU a la isla

SAN JOSÉ, CA, (Mundo).- A principios de febrero de 1962, el entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, pidió al secretario de prensa de la Casa Blanca, Pierre Salinger, que con urgencia le comprara un millar de puros H. Upmann, sus preferidos.

Con insistencia, el presidente advirtió a su vocero que la dotación de tabacos debía estar en su poder antes de que entrara en vigor el embargo total impuesto por EU a Cuba para castigar al régimen castrista por promover la subversión comunista continental, y que prohibía el ingreso de productos cubanos a EU.

A la mañana siguiente, Salinger entregó mil 201 puros a Kennedy de la calidad pedida. Y el 8 de febrero de 1962, en una de las más importantes decisiones en la historia de turbios nexos Washington–La Habana, comenzaron a regir las medidas anunciadas el 3 de ese mes, que ampliaron las sanciones que EU adoptó contra Cuba en varias fases tras el triunfo de la revolución cubana, en enero de 1959, con Fidel Castro a la cabeza.

Pero después de 50 años de embargo —o “bloqueo”, como lo define La Habana, y que ha incluido un menú político, diplomático, militar y económico de hostilidad de parte de Washington—, todavía persisten muchas dudas sobre la eficacia que ha tenido ese instrumento central de la política exterior de la Casa Blanca hacia Cuba.

Muchas dudas

¿Ha servido el embargo para lograr la meta de acorralar al régimen cubano y obligarlo a la “democratización”? ¿O ha sido aprovechado por el régimen castrista para mantener su política anti-Washington, acusar a EU de querer anexionar a la isla y justificar los fracasos del Partido Comunista (el único), sin pluralismo ni libertad de expresión? ¿O es un negocio de organizaciones anticastristas de Florida, supuestas promotoras de la democracia en Cuba, al ser fuente de millonarios fondos federales de EU para su existencia?

El 28 de enero de 1962, el entonces ministro de Industrias de Cuba, el argentino-cubano Ernesto Che Guevara (asesinado en Bolivia en 1967), alertó sobre los problemas de Cuba para acceder a dólares y libras esterlinas. La situación se agravó con el posterior anuncio de Kennedy sobre el embargo. El argumento esgrimido por EU era que cortar el ingreso de dólares a Cuba “debilitará al régimen” en su respaldo a las guerrillas comunistas latinoamericanas.

Pero a decir de expertos, no ha sido así. “El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba no ha tenido ningún efecto en donde supuestamente lo tendría, en la determinación del gobierno cubano de abandonar la revolución”, dijo el costarricense Luis Guillermo Solís, catedrático de la Escuela de Ciencias Políticas de la estatal Universidad de Costa Rica. “El bloqueo a Cuba ha sido un fracaso rotundo”, insistió Solís en entrevista con EL UNIVERSAL. En cambio, el embargo “sí ha afectado mucho la vida del pueblo cubano, verdadera víctima de esas políticas: eso y las posibilidades de inversionistas y exportadores de EU, que se han quedado fuera del espacio productivo cubano”.

“Sólo se ha mantenido por las derivaciones políticas internas que en EU tendría su abandono y sustitución por una política más inteligente (y no necesariamente menos crítica en lo que toca al régimen cubano) de intercambios comerciales, económicos y financieros”, puntualizó.

Un informe de la cancillería cubana de julio de 2011 precisó que “el daño económico directo ocasionado” al pueblo cubano por el bloqueo “hasta diciembre de 2010, a precios corrientes, calculados de forma muy conservadora, asciende a una cifra que supera los 104 mil millones de dólares”.

“Si se toma en consideración la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado financiero internacional, que ha sido sumamente elevada durante 2010, y mantiene una tendencia creciente, la afectación a la economía cubana sería superior a los 975 mil millones de dólares”, añadió.

Por vigésimo año consecutivo, con mayoría abrumadora y votos en contra de Estados Unidos e Israel, la Asamblea General de la Organización de Naciones pidió en octubre de 2011 el fin del embargo, que primero fue parcial, en 1960; luego total, en 1962, después reforzado, en 1996, y flexibilizado en algunos factores a partir de 2001.

Una política “conveniente”

“Es muy difícil levantar el embargo, porque el régimen se queda sin pretexto”, dijo el disidente Elizardo Sánchez, presidente de la ilegal y semitolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional. En una entrevista desde La Habana con EL UNIVERSAL, Sánchez declaró que el embargo y “otros errores” de la política de Washington hacia el gobierno de Cuba “le han venido como anillo al dedo a Castro para perpetuarse en el poder. Un enemigo externo es el mejor aliado del dictador totalitario”.

Las sanciones prohíben exportar bienes y servicios de Cuba a EU y golpean el comercio exterior, el transporte de mercancías, la inversión extranjera y el acceso a tecnología, entre otras. Por décadas, Cuba ha acudido a terceros mercados para “brincarse” el embargo y adquirir productos de EU.

En diciembre de 2001, Washington comenzó a exportar alimentos y bienes agrícolas de productores estadounidenses a suelo cubano, bajo estas reglas: Cuba paga por adelantado la compra y el flete para que el envío sea autorizado.

El “bloqueo” toca todas las redes del comercio. En el caso de los habanos, causan pérdidas millonarias a Cuba por tener prohibido acceder al mercado de EU. Por eso, medio siglo después de que Kennedy buscó su dotación de puros, los estadounidenses no pueden fumarse un habano legítimo en su país.

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