Publicado en: 14/05/2011

El bienestar de dominicanos en curso ficticio

La lucha por la mejoría de las condiciones de vida y remuneración salarial se concentrándose en las ciudades  industrializadas de tiempos antiguos; en el caso dominicano, la ciudad de Santiago albergó al número de protestantes que llegaron de diversas partes del país para reclamar un alza salarial, trabajos decentes  y el cuatro por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación, esto sin que las autoridades competentes den una respuesta, fuera del protocolo de la opinión pública nacional.

El desbalance económico que afecta a la población trabajadora dominicana es un problema que no recibe atención inmediata de parte de las autoridades, quienes se mantienen en discusiones para proveer un aumento en porciento razonable a los activos dominicanos que continúan afectados por  las progresivas alzas en la canasta familiar, el servicio eléctrico y demás factores que no contrastan con la suma salarial que devienen mensualmente.

El ex presidente del Colegio Dominicano de Economistas, Nelson Peña, señala que durante 2000-2010 la tasa de crecimiento promedio real del salario fue negativa y que en 2007 y 2009 fue positiva, justificando que el ingreso de los trabajadores haya caído un 25%, dice que se debe sopesar entre lo socialmente justo y lo económicamente viable, ya que se necesitarían ingresos más de dos veces por encima del mínimo.

Partiendo de que el salario mínimo actual es de $8,047 pesos, el director de la Oficina  Nacional de Desarrollo Humanos  del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Miguel Ceara Hatton afirma que el salario promedio que recibe un maestro de básica es de RD$10,120 el cual no cubre el costo de la canasta básica del 20% de la población más pobre, el llamado primer quintil de ingreso que es de RD$10,407.

Agrega, que si se trata del segundo quintil (un estrato menos pobre), se necesitan RD$15,005 y si es para cubrir el promedio de los cinco quintil es (desde los más pobres a los más ricos) se necesitan RD$23,042.65,  resaltando que para recibir un salario promedio de RD$20,240 un maestro tendría que trabajar dos tandas.

La revista Economista Dominicano, plantea el aumento del salario mínimo como producto de la inflación que se debe al crecimiento de los costos de producción  implicando un aumento del precio de los productos y/o servicios creados por las empresas afectadas en materia económica, por que  las ventajas del aumento del salario mínimo se limita al corto plazo.

La crisis laboral que enfrentan muchos países sigue la dinámica del cubo de piezas que conforma la economía interna y sus políticas, así como la influencia exterior; el reto dominicano es la concentración de esfuerzos en el crecimiento interno sostenido en planes de austeridad para los funcionarios dirigentes del gobierno, inyectando esos fondos a escuelas de formación técnica para equilibrar la situación socio-económica de quienes no llegan a cursar una carrera universitaria, hacer cumplir las leyes, y dedicar un porcentaje de bienes nacionales en redistribución e incentivación de la Ministerio laboral de los y las dominicanos, as.

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