Descomposición social insostenible en RD

No es lo mismo llamar al diablo que verlo venir, creíamos que lo del leviatán era una leyenda o un libreto de película, pero no, en RD no funciona el abanico, tampoco el televisor y los mosquitos puyan, me sorprende recordar un libreto de gobernanza del 1990 y solo hay que cambiarle la fecha, adolecemos de los mismos males, las mismas propuestas de ´institucionalidad y desarrollo´ se han congelado en el tiempo.

La gobernabilidad de la última generación deja mucho que desear, economía, educación, reforma institucional, surten las mismas inquietudes e interrogantes, abundantes recursos, magnifica situación geográfica, migración, inmigración emigración e invasión haitiana, pobreza y nutrición, todas muy bien gracias, mientras ciencia, tecnología y sociedad parecen emular a Macondo.

Nuestro caos folclórico retrasa el desarrollo a pesar del crecimiento, mismo ignoramos las causas del desmantelamiento de la industria azucarera, mientras saboreamos las mieles del turismo y las zonas francas, toda una transformación de la estructura productiva y de las fuerzas sociales y políticas, la emulación cultural a los EE. UU. es una situación de hecho.

Vivimos por encima de nuestras posibilidades, nuestra propensión al consumo es inmensa, mucha tecnología para elites, analfabetismo, desnutrición, insalubridad y marginalidad para las masas, esta sociedad es dual y la modernización es tarea pendiente, la informalidad reinante desintegra el aparato productivo, el crecimiento y desarrollo sostenido es un tema en ciernes.

Más que autosuficiencia los esfuerzos van dirigidos a la maquinaria universal de la globalidad, mismos objetivos de hace décadas, aumentar el ahorro, incentivar los productores, fomentar la inversión, promover las exportaciones, educación, productividad, justa distribución de las riquezas vía ingresos elevación de la productividad real, procurar rentabilidad social, fomentar la mi pymes, reestructurar el papel del estado, preservar el medio ambiente, esa longaniza de objetivos en desarrollo hay que preservarla.

Alcanzar el desarrollo no es un juego de naipes, eso se logra con estrategia real, estamos librando la batalla de la competencia internacional, aprovechando nuestras ventajas comparativas, es hora de vender algo más que sol y playas, hay que romper distorsiones, aumentar la eficiencia y efectividad, reflexionar en el ejemplo de aquellas naciones que han logrado el desarrollo mediante la estrategia de exportaciones.

Todas las empresas deben de tener los mismos incentivos fiscales y cambiarios, las divisas son escasas y el insumo capital requiere ahorros, institucionalidad, coherencia, tecnología, saber ahora las intríngulis del mercado global, productividad de la fuerza laboral, nos sobran maniobreros a los que les falta tecnificación, las plantas de ahora para competir deben ser modernas.

En República Dominicana los movimientos migratorios son perpetuos y los haitianos solo realizan labores toscas, es hora de tecnificar y mecanizar la agricultura, hay que renovar esta sociedad agraria y pastoril, la modernidad demanda la industrialización orientada a la exportación, debemos convertir la ruralidad en zonas de confort para los campesinos.

Esos cordones de miseria en las ciudades son una muestra de una descomposición social insostenible, ahora china se ha integrado a la economía de mercado con todos los productos de manufactura ligera con alto componente de obra de la mano más barata del mundo, ante este fenómeno, RD tiene que emplearse a fondo en las reformas fiscales, arancelarias, exportaciones, el más original es el mejor copista, debemos emular a los que se han desarrollado exportando manufacturas.

Por Edgar Marcano
Desde Montreal-Canadá

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