Publicado en: 03/05/2011

D-Rose el ni

Derrick RoseCHICAGO, (ESPN).- Lo hizo de una manera arrogante, como si fuese otra persona. Dando respuesta a una pregunta sobre sus expectativas para la temporada durante el día con los medios de los Chicago Bulls en septiembre pasado: “¿Por qué no puedo ser el Jugador Más Valioso de la liga?”.

Ese no pudo haber sido nuestro D-Rose.

Pero al escuchar al escolta de los Bulls de 21 años ese día, no hubo una pizca de arrogancia.

 

“¿Por qué no puedo ser el mejor jugador de la liga?”, Derrick Rose dijo con sinceridad. “Yo no veo por qué no. ¿Por qué no puedo lograrlo? Creo que trabajo duro. Creo que me dedico al juego y sacrifico muchas cosas a una edad temprana, y sé que si sigo trabajando así, podré lograr mi objetivo”.

 

Fue un reto para sí mismo y, como podemos verlo ahora al mirar atrás, para su equipo. Un reto para lograr la grandeza, sí, pero un objetivo muy razonable al mismo tiempo.

 

Rose dio marcha atrás por momentos, cambiando la frase, “¿Por qué no yo?” a una modesta, “Eso estaría bueno”. Mientras que los Bulls se concentraron en mejorar su posición en los playoffs, quedándose con un poco probable sembradío número uno y luego logrando el mejor récord de la liga, con razón no quiso hablar de ello en absoluto.

 

Pero estuvo allí, el fuego para lograr y alcanzar el más alto nivel, todo el tiempo. Y cualquiera que haya estado prestando atención desde que Rose llegó a los Bulls hace tres años ya lo ha escuchado.

 

Según una fuente, Rose fue nombrado JMV de la NBA el lunes, en una votación de los miembros de los medios de comunicación, dándole la distinción de convertirse en el JMV más joven, a los 22 años, en la historia de la liga, desbancando a Wes Unseld, que lo ganó en 1969 a los 23 años.

 

También pone a Rose en compañía de los grandes de todos los tiempos, como LeBron James y Kobe Bryant, Michael Jordan y Tim Duncan, Magic Johnson y Larry Bird.

 

¿Pero es una sorpresa? De ninguna manera.

 

A medida que la temporada avanzaba, sin duda hubo quienes sintieron que James y Bryant también se merecían esta condecoración, y quienes gritaron que Dwight Howard o Kevin Durant o incluso Russell Westbrook estaban siendo injustamente pasados

 

por alto. Pero con el tiempo, pareció que todo el mundo fue cayendo en fila detrás de Rose.

 

De ciudad a ciudad, de jugador a jugador, de entrenador a entrenador, incluso Jordan, quien no habla así de otros, incluso los jugadores de su ex equipo, se alinearon detrás de Rose.

 

“Jugador Más Valioso de la temporada”, proclamó Jordan después de que los Bulls inundaron a su equipo en una victoria de 17 puntos a principios de marzo. “Se lo merece. Está jugando muy bien. Se lo merece sin lugar a dudas”.

 

Rose dijo a todo el que quisiera escucharlo que de ser nombrado JMV, el honor no iba a ser sólo para él sino para el equipo que amaba, la franquicia a la que creció admirando y la ciudad que sentía la responsabilidad de hacerla sentir orgullosa.

 

Pero seamos honestos. Rose fue la elección no sólo porque jugó espléndidamente con un promedio de 25 puntos, 7.7 asistencias, 4.1 rebotes y 1.05 robos en 37.4 minutos por partido. A pesar de que debemos tener en cuenta que al hacer eso, Rose se convirtió en el quinto jugador en la historia de la NBA en anotar 2,000 puntos, 600 asistencias y 300 rebotes en una temporada, uniéndose a Oscar Robertson, John Havlicek, Jordan y James.

 

No, Rose fue ungido como el JMV porque encarna el verdadero significado del premio elevando el nivel de su equipo, mientras que su segundo y tercer mejor jugador, Joakim Noah y Carlos Boozer, se perdieron un total combinado de 57 partidos, y sin esfuerzo los llevó hasta el punto en que los Bulls se convirtieron en los favoritos para llegar hasta el final.

 

Después de iniciar la temporada con una marca 10-8, los Bulls finalizaron 51-12. Los Bulls quedaron 14-0 en enero y quedaron 24-4 después del receso por el Juego de las Estrellas.

 

Rose fue el único jugador de la NBA que clasificó entre los diez primeros tanto en puntos como asistencias. Contó con 23 dobles-dobles. En la posición de base armador, si es necesario recordar, anotó 30 puntos o más 23 veces esta temporada.

 

Incluso él mismo mejoró, encestando 128 triples después de convertir 32 combinados en sus dos primeras temporadas, y se convirtió en un francotirador de 85.8 por ciento de tiros de falta tras un promedio de un 77 por ciento las dos temporadas anteriores.

 

Los Bulls tienen una categoría en la guía de los medios de postemporada llamada Rosey Endings (los finales de Rose), que detalla las 22 veces en esta temporada que los hechos heroicos en el último cuarto de Rose impulsaron al equipo hacia la victoria.

 

Nadie menciona los terceros cuartos.

 

Después de liderar a su equipo a pesar de tener dificultades en algunas noches con tiros pobres en los primeros cuatro juegos de la serie de primera ronda de los Bulls contra Indiana, Rose lo hizo incluso con más estilo en el decisivo Juego 5. Aun recuperándose de un esguince de tobillo en el Juego 4, todo lo que Rose hizo fue volver a la cancha con cuatro faltas en la marca de 6:17 del tercer cuarto y anotando diez puntos en la racha de 23-8 de los Bulls el resto del período, incluyendo tres triples, dos asistencias, un robo, un rebote y, por diversión, un bloqueo de un tiro de 7´2 pies de Roy Hibbert.

 

¿Más valioso?

 

“Fue demasiado para nosotros”, dijo el entrenador ultra-seguro de los Pacers, Frank Vogel. “No sé lo que puedes hacer contra él”.

 

Dijo su compañero, Kyle Korver, encogiendo los hombros:

 

“Es por eso que él es el Jugador Más Valioso”.

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