Publicado en: 21/01/2012

Cuba rechaza críticas de EEUU, España y UE; disidencia denuncia 50 arrestos

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Un hombre porta una corona de flores en honor al disidente fallecido Wilmar Villar, frente a la embajada de Cuba en Madrid, este sábado.

LA HABANA (AFP).- Cuba rechazó enérgicamente este sábado las críticas de Estados Unidos, España y la Unión Europea (UE) por la muerte del preso político Wilmar Villar, a la vez que la disidencia denunció que medio centenar de opositores fueron detenidos para impedir su asistencia al funeral.

Las declaraciones del Departamento de Estado y la Casa Blanca “impresionan por su hipocresía y doble rasero” y son “un acto de cinismo colosal”, dijo la directora de América del Norte de la cancillería cubana, Josefina Vidal.

La muerte de Villar, un opositor de 31 años, el jueves, tras 50 días de huelga de hambre en una prisión de Santiago de Cuba, 960 km al sudeste de La Habana, disparó críticas al gobierno de Raúl Castro de Washington, Madrid, Bruselas, Chile y la organización Human Rights Watch.

Un comunicado de la Casa Blanca emitido el viernes señaló que “el fallecimiento innecesario de Villar resalta la represión permanente del pueblo cubano y los infortunios que encaran los individuos valientes que defienden los derechos universales de todos los cubanos”.

“Los pensamientos y oraciones del presidente (Barack) Obama están con la esposa, la familia y las amistades de Wilmar Villar, un joven y valiente defensor de los derechos humanos y las libertades fundamentales en Cuba”, precisó el texto de Washington.

Según la disidencia, Villar, miembro de la ilegal Unión Patriótica de Cuba, exigía su liberación, pues consideraba “injusta” su condena de cuatro años de prisión por “desacato, desobediencia y atentado”, y sólo fue hospitalizado cinco días antes de morir, en un estado muy grave.

El gobierno cubano, por su parte, denunció una campaña de “difamación”, pues asegura que Villar fue condenado por golpear públicamente a su esposa, la también opositora Maritza Pelegrino, y resistirse al arresto policial, al tiempo que niega que fuera un disidente, en una nota publicada este sábado en el diario oficial Granma.

Madrid, por su parte, llamó a Cuba “a liberar a todos los presos políticos, a garantizar los derechos humanos y las libertades fundamentales y a permitir la libre expresión de todas las ideas políticas sin excepción”.

El nuevo ejecutivo dirigido por el conservador Mariano Rajoy manifestó “su preocupación por la situación que afecta a los ciudadanos que expresan su disconformidad con las autoridades de la isla”.

La Alta Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Catherine Ashton, se sumó a las críticas y dijo que este caso plantea dudas sobre el sistema judicial y penitenciario cubanos.

“Ni al gobierno español ni a la Unión Europea les asiste la más mínima autoridad moral para enjuiciar a Cuba”, señaló la cancillería cubana en su sitio en internet, al tiempo que los acusó de pronunciarse “sin siquiera averiguar o esperar a conocer qué ocurrió realmente”.

El gobierno chileno, por su parte, lamentó la muerte de Villar y expresó “preocupación por el respeto que se da en ese país (Cuba) a las libertades civiles y a los derechos humanos”.

Mientras, el portavoz de la opositora Comisión de Derechos Humanos, Elizardo Sánchez, cifró entre 50 y 60 las detenciones de corta duración realizadas el viernes en el oriente del país para impedir la asistencia a los funerales de Villar en Contramaestre, Santiago de Cuba.

Se montó “un pequeño estado de sitio, con controles de carretera”, dijo Sánchez a la AFP, lo que consideró “exagerado” pues “sólo entre 12 y 15 opositores” de cada una de las cuatro provincias vecinas proyectaba ir.

Sin embargo, la bloguera disidente Yoani Sánchez reportó este sábado la liberación de los opositores Ivonne Malleza, Ignacio Martínez e Isabel Álvarez, detenidos desde el 30 de noviembre.

El grupo opositor femenino Damas de Blanco, al que pertenece la esposa de Villar, abrió este sábado por segundo día un libro de condolencias, que según dijo su líder Berta Soler a la AFP “ya ha sido firmado por 41 personas”.

Según la oposición, la muerte de Villar es un caso similar al del disidente Orlando Zapata, que falleció el 23 de febrero de 2010 tras mantener en prisión un ayuno de 85 días, lo que concitó fuertes críticas internacionales a Cuba y brindó a la disidencia una bandera política.

“Se pudo haber evitado este crimen, pero ya es tarde, muy tarde. Más de un enterrador lleva el cadáver de este joven mártir”, dijo el dirigente opositor Oswaldo Payá en referencia a Villar, mediante un comunicado enviado a la prensa.

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