Publicado en: 15/04/2011

Cuando quieres recuperar a tu ex, ¿Será bueno el intento?

Llanto, dolor y memorias. El recuerdo del primer beso te saca lágrimas, el lugar donde te dijo que te amaba ahora te causa pena y el día que decidieron no seguir juntos ha quedado grabado en tu memoria como una película que se repite.

 

No puedes evitar preguntarte qué pasó. Todo parecía estar bien. Lo cierto es que algunas mujeres toman esta oportunidad para disfrutar de la soltería. En cambio, otras preferirían estar con esa persona y darían cualquier cosa por intentarlo nuevamente.

Si estás pensando en jugártela debes tener varías cosas en claro. La posibilidad de regresar con tu ex dependerá de la situación por la que están pasando ambos. Según la psicoanalista Constanza Michelson, “lo primero que deberíamos hacer es saber por qué esa persona se convirtió en un ex”. Es decir, saber si uno se equivocó o si provocó la ruptura.

Michelson advierte que hay que “analizar cada caso” y cree que “tratar de redimirse es absolutamente legítimo y podría funcionar siempre y cuando el otro todavía esté enganchado”.

 

Paula Contreras, terapeuta de parejas del Instituto Chileno de Terapia Familiar, tiene una postura similar. “En los temas de pareja no hay recetas posibles”, y explica que hay que analizar varios factores. Algunos de estos son: ver si todavía existe la posibilidad de contar con un proyecto común, la presencia de sentimientos -por parte de ambos-, ya que esto permitirá reactivar la relación de pareja. Además, tener la capacidad de reconocer la responsabilidad personal en el daño ocasionado y ver si se puede reparar la relación, explica por su parte Contreras.

 

Si la otra persona no está interesada, la situación cambia. “Es diferente tratar de conquistar a alguien que está desinteresado en uno. Hacer esa operación es compleja porque nada garantiza que el otro quiera volver a estar conmigo”, agrega Michelson. “El desinterés podría ser porque una de las personas está demasiado disponible, entonces se pierde el desafío y el interés de estar con el otro”.

 

El proceso de sanación

Según explica la terapeuta, detrás de la ruptura se vive una pérdida, por lo tanto es muy probable que exista un proceso de duelo cargado de sufrimiento y dolor. Y agrega: “Muchas veces la pareja se ha separado emocionalmente antes de la separación física”. Contreras cuenta que según varios estudios, la diferencia entre las parejas felices e infelices es “la capacidad que tiene el cónyuge en inducir emociones negativas en el otro como la rabia, la pena y el desprecio”.

 

Si bien las parejas tienen dinámicas distintas, las investigaciones indican que un alto nivel de crítica donde se descalifica o desvaloriza al otro puede ser muy destructivo para la relación. Tener una actitud de defensa, donde todo es percibido como un ataque puede lesionar la relación. De hecho, el desprecio es el mejor predictor de divorcio.

 

Si tras la ruptura, la energía de la relación no ha cambiado, Contreras sugiere “no pensar en volver con el ex. Si aún hay resentimiento, no hay posibilidades reales de reparación, y si además no hay conciencia de la responsabilidad personal entonces tampoco es recomendable volver con el ex”.

 

Michelson por su parte dice que cuando se está pensando en conquistar al ex, “hacer lo que él o ella quiera no sirve” y añade: “Al contrario, lo que más pudiera servir –aunque no hay ninguna garantía- es hacerle falta al otro”.

 

“(En el psicoanálisis) creemos que hay que ser interesantes, y para eso no hay que estar en toda la relación. Esto significa no ser tan transparente, no conversarlo todo, sino más bien ser enigmáticos”, dice Michelson.


Segundo intento

“En caso que los dos estén enganchados creo que vale la pena hacer el esfuerzo si es que efectivamente el otro te gusta y todavía lo quieres”, enfatiza Michelson.

 

En algunas ocasiones, los motivos por los cuales una pareja se separa pueden ser más simples de resolver. “De repente algo económico, o un tema de familia pudo haber causado la separación pero sólo es cosa de ponerse de acuerdo”, agrega.

 

Contreras dice que si una pareja decide intentarlo nuevamente, deben aprender a resolver los conflictos de manera distinta a la habitual, entender que la presencia de crisis y conflictos forman parte de cualquier relación, y por lo tanto hay que cuidarla si es que el deseo común de ambos es que persevere la relación.

 

“En caso que los problemas de pareja sean irreconciliables, hay que aprender a ser valiente con eso”, dice Michelson.

 

“Algunas veces funciona, otras veces lo mejor es ni siquiera haberlo intentado”, concluye Contreras.

Publicidad Pagada

anuncie