Publicado en: 19/04/2011

Con una carga pesada

CC Sabathia lleva mucha responsabilidad en los Yankees

NUEVA YORK.- Uno podría argumentar que, dada la condición en que se encuentra la rotación de los Yankees, nunca ha sido más pesada como ahora la responsabilidad sobre CC Sabathia.

Sin embargo, el mismo zurdo no lo ve así.

“De cualquier forma yo me pongo suficiente presión a mí mismo”, dijo Sabathia después de la victoria de los Yankees sobre los Rangers en el cierre de su serie en el Bronx. “Entonces no hace falta más presión y no la siento cuando salgo a lanzar.”

Pero cuando uno piensa en lo que ha ocurrido ya en Nueva York, no le culparía si sintiera algo de esa presión.

 

El único otro abridor confiable llegando al 2011-Phil Hughes-se encuentra en la lista de lesionados debido a una fatiga en el brazo de lanzar. Además, el relevista boricua Pedro Feliciano podría perderse toda la temporada y el dominicano Rafael Soriano-el preparador de US$35 millones-no se ha visto tan dominante como con los Rays en el 2010.

 

Cuando Sabathia se midió a los Rangers y al quisqueyano Alexi Ogando el domingo, no sólo era la mejor pieza de la rotación de los Yankees, sino la única confiable.

 

En un partido en que Sabathia no contó con su mejor material, el as pudo lanzar 6.1 entradas en las que permitió cuatro carreras. Fue suficiente porque los Mulos hicieron lo importante cuando su único abridor confiable se sube al montículo: Ganar.

Pero en el transcurso de

 

la campaña, Sabathia tendrá que darle más a los Yankees. Aunque sea injusto, él tiene que ser el pitcher que le dé un descanso al bullpen cada cinco días, porque es el único pitcher capaz de hacerlo en la rotación de los Mulos.

 

Claro, los Yankees no le dirán eso, y tampoco se lo dirán a la prensa. Pero es algo obvio.

 

“No quiero ponerle presión extra”, dijo el manager de los Yankees, Joe Girardi. “Lo que pasa con CC es que normalmente no utiliza muchos pitcheos en los innings que trabaja, y eso le permite llegar profundo en los juegos. Pero eso no significa para nada que vayamos a darle un sobreuso para salvar al bullpen.”

 

Pero la eficiencia de Sabathia podría salvar al relevo.

 

En sus primeros 14 partidos de los temporada, una sola vez el abridor lanzó al menos siete episodios-por supuesto, fue Sabathia el 5 de abril.

 

Girardi sólo puede esperar que A.J. Burnett, el dominicano Iván Nova, el venezolano Freddy García y el quisqueyano Bartolo Colón mantengan en juego a Nueva York para que el bullpen se encargue de los últimos innings.

 

Pero Sabathia tiene que darle más que eso. Por más fuerte que luzca el relevo con Joba Chamberlain, Soriano y el cerrador panameño Mariano Rivera, uno no puede esperar que lo hagan todas las noches-sobre todo sin Feliciano-durante toda la temporada.

 

De vez en cuando el bullpen necesita un descanso.

 

“Definitivamente queremos más de nuestros abridores”, dijo Boone Logan, el zurdo que queda en el bullpen de los Mulos. “Pero sabemos que es aún es temprano. Una vez empiece a subir la temperatura, nuestro pitcheo, bateo, todo se va a calentar también.”

 

El historial de Sabathia-en cuyas aperturas los Yankees llevan 2-2 hasta ahora-sugiere que él también llegará a calentarse.

 

Del 2007 al 2010, el zurdo encabezó las Grandes Ligas con 961.2 entradas lanzadas, dos tercios más que Roy Halladay, pero aparte de él mucho más que cualquier otro. Sabathia tiró al menos 230 innings en cada una de esas cuatro temporadas.

 

El domingo Sabathia-aún sin victorias a pesar de cuatro presentaciones buenas-batalló un poco, permitiendo que se embasaran 10 corredores y concediendo más carreras limpias que en sus tres salidas anteriores combinadas. Después de seis innings ya llevaba más de 100 lanzamientos.

 

Pero hizo suficiente como para ayudar a los Yankees a ganar una serie crucial ante el equipo que los eliminó en los playoffs del 2010 y a asegurar una ventaja de 2.5 juegos en el primer lugar de su división por el momento.

 

¿Presión?

“Para nada”, dijo Sabathia.

 

¿Y de dónde viene esa mentalidad?

“De estar en la liga y ver que Bartolo fue cambiado (en el 2002) cuando estábamos en Cleveland y tener que ser el as y dar la cara a los 23 años”, explicó Sabathia. “No lo asimilé de una vez. Fracasé y hubo adversidades, pero todo mejoró con el tiempo.”

Publicidad Pagada

anuncie