Publicado en: 10/08/2011

Cameron asegura que la “respuesta” a los disturbios “está en marcha”

David CameronLONDRES (AFP) – El primer ministro británico, David Cameron, endureció de nuevo el tono el miércoles, tras una cuarta noche consecutiva de disturbios en el país, al asegurar a una opinión pública cada vez más inquieta que “la respuesta está en marcha” y al autorizar el uso de cañones de agua.

Tras otra noche de violencia, que se extendió hasta la ciudad de Manchester (noroeste) y que dejó tres muertos en Birmingham (centro), aparentemente miembros de un grupo de autodefensa de vecindario, Cameron prometió que no dejará que “la cultura del miedo se instale en las calles”.

El primer ministro anunció que la policía será autorizada a utilizar “todas las tácticas que considere necesarias”, y estas incluyen el uso de cañones de agua, reservados hasta ahora para la represión en Irlanda del Norte, una provincia británica confrontada regularmente a choques políticos-religioso.

“Hacía falta una respuesta y la respuesta está en marcha”, añadió, en declaraciones a la prensa realizadas tras reunir por segundo día consecutivo al gabinete de crisis en Londres.

En esta cuarta noche de disturbios, grupos de jóvenes arrasaron el centro de Manchester. Los saqueadores también asaltaron varias ciudades industriales del centro de Inglaterra, incluida Birmingham.

En Londres, sin embargo, no se repitieron las escenas de violencia que dejaron en llamas el lunes por la noche varias zonas de la capital, donde grupos de autodefensa tomaron las calles para defender sus barrios y las autoridades desplegaron 16.000 efectivos de policía.

Las fuerzas de seguridad han detenido a más de 1.100 personas en todo el país por las violencias y pillajes que se iniciaron el sábado en el barrio de Tottenham (norte de Londres), tras la muerte de un hombre de 29 años abatido por la policía.

El alcalde de Londres, Boris Johnson, del partido conservador en el gobierno, exhortó el miércoles al ejecutivo a reconsiderar sus planes de recortar el número de policías como parte de sus drásticas medidas de austeridad destinadas a reducir el déficit presupuestario.

La oposición por su parte apunta a que los recortes de servicios sociales y el fracaso a la hora de gestionar los problemas sociales de fondo han contribuido al estallido de los disturbios.

Algunas de las zonas más pobres de Gran Bretaña estallaron el martes, como el barrio de Toxteth en Liverpool (noroeste), que en 1981 fue ya sacudida por enormes disturbios, donde unos 200 alborotadores se enfrentaron a la policía.

Grupos de encapuchados prendieron fuego a varios edificios en West Bromwich y en Wolverhampton (centro de Inglaterra) y otros lanzaron bombas incendiarias contra una comisaría en la cercana Nottingham. La violencia también sacudió a Gloucester (oeste de Inglaterra).

El epicentro de la violencia del martes se situó en Manchester, donde la policía tuvo que dar marcha atrás ante una multitud de cientos de jóvenes con el rostro tapado.

En Birmingham, la segunda ciudad en tamaño del país, la policía dijo haber detenido a un hombre y abrió una investigación tras la muerte de tres hombres asiáticos.

Según la BBC, las víctimas acababan de salir de la mezquita y formaban parte de un grupo de autodefensa del barrio. Unas 200 personas se congregaron alrededor del hospital al que se les llevó.

Hasta ahora la única víctima mortal de los disturbios es un hombre que fue encontrado en un coche en el barrio del sur de Londres de Croydon, con una bala en la cabeza.

La violencia ha abierto interrogantes sobre la seguridad a menos de un año de la celebración de los Juegos Olímpicos y de momento ha obligado a cancelar el amistoso del miércoles entre Inglaterra y Holanda que estaba previsto en el estadio de Wembley.

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