Publicado en: 06/05/2011

Barcelona y Manchester United se convirtieron en finalistas de la Champions League

pedroBUENOS AIRES, (ESPN).-  Llegamos al final del camino. Ya conocemos a los dos protagonistas del duelo más esperado, el 28 de mayo en Wembley. Barcelona y Manchester United se verán las caras en la gran final de la UEFA Champions League.

Lo lamentable es que otra vez la decepción superó a la expectativa. Los clásicos de España dieron que hablar más afuera que dentro de la cancha y la serie entre Manchester United y Schalke se definió en los primeros 90 minutos. Veamos qué dejó cada cruce.

SE REPITIÓ EL LIBRETO

 

Tuve la posibilidad de presenciar los dos primeros partidos de este póker de clásicos y no me dejaron gran cosa. En el duelo del Bernabéu, Barcelona se aseguró el título de Liga y en Mestalla, Real Madrid se llevó la Copa del Rey. En las semis de Liga de Campeones no cambió nada. Uno quería jugar y el otro hacía lo imposible para no dejarlo.

 

Cuando veo jugar al Barcelona sé lo que me va a dar. Ya no miro más cómo juega. Ahora le presto atención a su adversario, esperando que finalmente algún equipo le encuentre la vuelta al monopolio del balón que ostenta el conjunto culé. Aguardo el día en que algún adversario le presente guerra en el mediocampo. Pero no guerra física como el Madrid, sino física con fútbol.

Barcelona, con su tenencia de balón habitual, terminó jugando del mediocampo hasta la puerta del área grande, en 35 por 70 metros. Con su claro objetivo de defenderse, Real Madrid buscó achicar espacios para sacarle posibilidades al contrario. Pero eso también implica una propia resignación de jugadas de gol. Sólo si priman las cualidades individuales se puede desnivelar. De hecho, en ese primer tiempo, la visita no pateó al arco.

Otra vez, el Real fue a no pasar el ridículo. Estaba entregado luego del 0-2 en Madrid. Sabía que podía sufrir si lo iba a buscar. Y al final, Pedro se metió en los 10 m. que quedaron entre el central y el lateral, y aprovechó la pelota en profundidad de Iniesta para abrir el marcador. El defensor tiene que pensar primero en ser defensor. Eso no pasa con Marcelo. En la ida Afellay lo desbordó fácilmente en el primer gol de Messi y en la revancha, Pedro le ganó el interior.Villa y Pedro

 

Diez minutos después, el Merengue consiguió el empate. La filosofía de Barcelona de salir jugando desde el fondo le jugó una mala pasada. Se perdió la pelota en la mitad y llegó la rápida contra que derivó en la igualdad de justamente Marcelo, tras el tiro en el palo de Di María.

 

Después de la eliminación, los jugadores de Real Madrid dieron excusas de todo tipo, pero son los primeros en saber que no intentaron en ningún momento cambiar la táctica para revertir la historia. Cuando no se está convencido, se aceptan sin chistar las indicaciones del técnico.

 

En relación a la polémica del Camp Nou, para mí no hay falta de Piqué. Basta con ver cómo pone el cuerpo el defensor para interpretar que Ronaldo se lo lleva por delante. Aunque sin intención, Cristiano se cayó sobre Mascherano y el árbitro vio el contacto. De Bleeckere cobró enseguida, incluso antes que remate Higuaín.

 

A propósito de eso, por haber sido delantero, puedo decir que no se patea tan tranquilo si no se escucha el silbato. Todo lo que viene después no tiene valor. El belga no dirigió mal, quizás fue demasiado complaciente con jugadores que hicieron del anti-juego un leitmotiv. Sorprendió ver a un punta como Adebayor con tanta agresividad en la marca.

 

Se habló mucho sobre las relaciones entre los jugadores de Barcelona y Real Madrid. Si fuera Vicente Del Bosque, en la primera citación lo reuniría a todos y sería lo más claro posible. Les diría que son profesionales y también españoles. La rivalidad de sus clubes la tienen que dejar de lado y pensar que la selección está por encima de todo. El que no está de acuerdo con esto, puede irse. Eso haría yo.

 

Otra cuestión muy comentada fue la batalla de los técnicos. Es cierto que a veces un entrenador puede tomar mucha importancia en los medios o influir sobre el modo de jugar de su equipo. Pero son los periodistas los que conocen cómo es la persona, cómo se maneja, y deben juzgar si es relevante hablar de determinado tema referido a un DT fuera del campo. Siento que al verdadero espectador de fútbol no le interesa todo eso.

 

En suma, el clásico fue aburrido. Lo hace aburrido Barcelona, al monopolizar tanto el balón. Las jugadas se suceden durante los 90 minutos, siempre iguales. Los partidos no son agradables. No se ve confrontación de igual a igual.

LA REVANCHA ESTUVO DE MÁS

El de Old Trafford fue un partido de compromiso para Manchester United. Sólo la brillante actuación de Neuer en la ida retrasó un final anunciado. Pero en Inglaterra, el arquero no respondió de igual forma. El segundo, de Gibson, se lo hace él.

 

Manchester terminó confirmando lo que se creía: tiene dos equipos. Si están todos sanos se puede dar el lujo de cuidar a sus jugadores, como hizo frente a Schalke en la previa de un partido complicado de la Premier ante Chelsea.

 

Con una gran performance del ecuatoriano Antonio Valencia, Los Diablos Rojos golearon 4-1 a Schalke y avanzaron con un global de 6-1. Se despidió Raúl con todos los honores. Por la mala temporada en la Bundesliga, el artillero histórico no volverá a jugar la Champions.

 

Es verdad que el United, con futbolistas que recorren el último tramo de sus carreras, al principio no convencía. Pero fue de menor a mayor. Llega a punto a la final. Bah, eso parece. Porque la final es en tres semanas y el fútbol va muy rápido. Dos resultados pueden alterar la producción.

 

Ferguson es el que más conoce al plantel y sabe qué riesgo correr. A decir verdad, luego del 2-0 no corría demasiado riesgo ante los alemanes. Guardiola, en cambio, podría haber hecho descansar a Messi el sábado pasado contra Real Sociedad y no lo hizo. El jugador siempre pide estar. Pero el entrenador debe ser consciente que una lesión llega en cualquier momento. Recuerdo que me perdí una final de Copa de Francia porque me rompieron la costilla en el ultimo minuto de la semi. Una baja repentina compromete todo. No es lo mismo Barcelona con Messi que sin él.

 

Barcelona llega a su tercera final en seis años. No es casualidad. Johan Cruyff dijo que este equipo es la continuidad de un estilo de juego que tuvo dos mentores: Rijkaard y Guardiola. No nos olvidemos que Manchester juega 4-3-3 y le puede complicar la salida a la defensa blaugrana. Veremos si finalmente se convierte en el primero en encontrarle la vuelta.

 

Pero esa es otra historia. El 28 de mayo tendremos la respuesta.

 

No quiero despedirme sin compartir con ustedes la sorpresa que me generó la hecatombe del fútbol brasileño en la Copa Libertadores. Cuatro de sus representantes quedaron eliminados el miércoles a la noche y dos de ellos de local. Toda una rareza.

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