Publicado en: 08/12/2011

Alemania enfría optimismo sobre cumbre europea

Angela-Merkel

La canciller alemana, Angela Merkel, pensativa antes de una sesión en el Congreso alemán, el 2 de diciembre en Berlín.

PARÍS (AFP).- Alemania ha empañado las esperanzas de que la cumbre europea que se celebra este jueves y viernes en Bruselas ponga las bases definitivas para resolver la crisis de la deuda, lo que ha contagiado a los mercados y ha empujado al alza la prima de riesgo de países en dificultades.

“Soy más pesimista que la semana pasada en cuanto a la posibilidad de lograr un acuerdo total”, dijo una fuente gubernamental en Berlín, que se lamentó de que “un cierto número de socios no hayan entendido la gravedad de la situación”.

El jarro de agua fría de Berlín se hizo sentir en los mercados, que terminaron en rojo tras abrir con subidas. Londres perdió 0,39%, París 0,11%, Fráncfort 0,57%, Madríd 0,79% y Milán 1,24%.

Asimismo, la prima de riesgo -el diferencial que pagan los títulos de deuda a 10 años con el alemán de referencia- volvió a subir. El de España se situó en 332 puntos, el de Italia en 388 y el de Francia en 111 puntos.

Francia también alertó de un fracaso en la cumbre, cuyo principal resultado es, para Berlín y París, que los europeos acepten negociar un nuevo tratado como acordaron el lunes el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel.

“Europa no ha salido de la crisis. El riesgo de explosión existe mientras las decisiones adoptadas con Angela Merkel no se cumplan”, declaró Sarkozy, según informaciones recogidas por parlamentarios.

Francia y Alemania confirmaron en una carta al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que quieren a cualquier precio una “unión por la estabilidad y el crecimiento duradero”.

Los tres dirigentes se reunirán el jueves en Bruselas antes del inicio de la cumbre con el resto de los presidentes de las instituciones comunitarias, entre ellos el del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi.

El mundo presiona a la zona euro para que alcance un acuerdo tras dos años de crisis.

Por una parte, por las agencias de calificación, con la amenaza de Standard and Poor’s de bajar la nota a 15 de los 17 países de la zona euro, incluidos Alemania y Francia, así como al fondo europeo de rescate (FEEF), si considera que los resultados de la cumbre no se ajustan a sus expectativas.

Asimismo, Standard & Poor’s a anunció el miércoles que planea bajar la calificación de grandes bancos de la zona euro, como consecuencia de la amenaza de bajar la calificación de quince países de la zona euro.

Por su parte, Estados Unidos quiere que Europa cumpla sus deberes.

“He subrayado hasta qué punto es importante para Estados Unidos y el resto del mundo que Europa sea exitosa y confío en que lo sea”, dijo el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, al término de un desayuno de trabajo con el ministro francés de Finanzas, François Baroin.

Tras reunirse el martes con responsables alemanes y del BCE y este miércoles con funcionarios franceses, Geithner se encontró esta noche en Marsella (sur de Francia) con el próximo presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, antes de viajar a Italia el jueves.

Estados Unidos apoyó este miércoles las dos grandes líneas anticrisis de Rajoy, es decir el recorte del déficit y las reformas estructurales, entre las que destacan la laboral contra el desempleo y la financiera.

Durante una reunión de media hora en Marsella, en el sur de Francia, donde Rajoy asiste a un congreso del Partido Popular Europeo (PPE), el secretario del Tesoro Geithner, dio su aprobación a esta estrategia, según fuentes del PP.

Como suele hacer desde septiembre, Geithner aprovecha este viaje oportunamente programado antes de la cumbre de Bruselas para insistir en un punto de interés para Washington: la construcción de un “cortafuegos fuerte” para impedir que la crisis de la deuda se salga de control y arrastre al resto del mundo en la recesión, con Estados Unidos a la cabeza.

Este “cortafuegos” será uno de los grandes puntos de la agenda de la cumbre, pese a que se ha visto opacado por la voluntad francoalemana de dotar a la zona euro con un “nuevo tratado” y una disciplina presupuestaria creciente.

En su carta, Merkel y Sarkozy, confirman querer dotar a la zona euro de “reglas y compromisos más vinculantes” mediante un nuevo tratado abierto a los 27 miembros de la UE, o en su defecto, a los 17 de la zona euro, que contemple la regla de oro del equilibrio presupuestario.

Asimismo, prevén que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) se active en 2012, un año antes de lo previsto.

Al mismo tiempo, Van Rompuy pretende proponer otras alternativas para aumentar la capacidad de intervención del fondo de rescate para ayudar, en caso necesario, a países como Italia o España. Entre las soluciones, también figura la posibilidad de considerar al MEDE como un establecimiento bancario que pueda financiarse en el BCE.

El gobierno alemán ha rechazado las propuestas de Bruselas, que también suscriben países como España, lo que augura unas negociaciones complicadas, aunque el ministro francés de Finanzas ha dejado claro que ni “Merkel ni Sarkozy se levantarán de la mesa sin un acuerdo firmado”.

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